elmercaderdecaféEl Mercader de Café, la novela que en esta ocasión os recomiendo, supone un viaje al Ámsterdam del siglo XVII, un viaje tan intenso que puede ser vuestro perfecto complemento si decidís visitar los Países Bajos. En este libro de David Liss acompañaremos a un comerciante judío, de nombre Miguel Lienzo, y de origen portugués, que nos llevará en volandas a uno de los lugares más agitados de aquella época: la bolsa de Ámsterdam. En otro tiempo, el protagonista de este thriller histórico estuvo entre los mercaderes más envidiados de la capital holandesa, pero lo perdió todo por el repentino hundimiento del mercado del azúcar. ...continúa leyendo "El Mercader de Café (David Liss)"

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Viaje al centro de la tierraEmpezaré el apartado especial de “Viajes imposibles, viajes de 'película'” con este clásico de Julio Verne que bien recuerdo de mi juventud, ávida por lecturas interesantes y aventuras. Un viaje a un mundo “paralelo” que se esconde en el interior de nuestro planeta y en el interior de la tremenda fantasía de su autor. Como curiosidad, Julio Verne nunca pisó Islandia, pero planteó la entrada de este submundo imaginario en un lugar muy real, el volcán Snæfellsjökull (os invito a leer el post donde recomendaba este viaje tan especial a la Tierra del Hielo). ...continúa leyendo "Viaje imposible, Viaje al centro de la Tierra"

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street-signUna conocida marca deportiva (no diré el nombre porque no me pagan -aunque doy la idea- por hacer publicidad, pero puedo decir como pista que fue fundada por Adolf “Adi” Dassler) utiliza el eslogan “Impossible is nothing”.

En realidad, esta contundente frase es parte de unas declaraciones del protagonista precisamente de una serie de anuncios en los que salía entrenando (en un montaje realizado en el Zaire, junto a otras estrellas de la marca como Zidane, Gebreselassie, Beckam, o su propia hija) el que ha sido, en mi opinión, el más grande de todos los tiempos en un ring, Muhammad Alí:

"Imposible" es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo. "Imposible" no es un hecho, es una opinión. "Imposible" no es una declaración, es un reto. "Imposible" es potencial. "Imposible" es Temporal, "Imposible" no es nada.

Hay que reconocer que la frase tiene pegada (al menos, casi tanta como su autor) pero deberéis estar de acuerdo conmigo que también, en algunas facetas de la vida, sí hay imposibles. Por ejemplo, en la literatura o en el séptimo arte (objeto de muchos de mis posts) es muy difícil encontrar limitaciones que no hayan sido superadas por la imaginación de sus escritores o guionistas; sin embargo, si hablamos de viajes (el hilo argumental de mi blog) debo afirmar que lamentablemente no todo es posible.

Me explicaré, seguro que todos vosotros tenéis algún viaje soñado, y que alguno estará pensando en dos factores fundamentales que suelen impediros realizarlo: el factor tiempo (la disponibilidad de él suele ser complicada) y/o sobre todo, el factor dinero (el más común de los impedimentos sin duda para la mayoría de los mortales). Sin embargo, en esta ocasión, no estoy hablando de este tipo de viaje siempre imaginado y aunque lejano o muy lejano, alcanzable.

¿A qué viajes estoy haciendo referencia entonces?

Hasta ahora (lo seguiré haciendo, que conste), a lo largo de muchos posts, siempre he recomendado novelas que transcurren en lugares determinados, y a continuación os he contado mi impresión sobre los viajes a esos maravillosos rincones del planeta que he tenido la suerte de visitar. Sin embargo, no me gustaría dejar fuera muchas novelas y películas cuyas tramas o historias tienen como hilo argumental otros viajes, que en algunos casos incluyen fabulosas aventuras vividas por sus protagonistas, pero que han sido, son y serán irrealizables físicamente por cualquiera de nosotros (aunque nos vistamos con la mencionada marca de deportes de las tres rayas). Son y serán viajes de ‘película’ que categóricamente, no tenemos ninguna posibilidad, ni siquiera remota, de hacerlos, y que sólo soñaremos en nuestra imaginación.

Pueden ser varios los motivos de esta imposibilidad física, los agruparé en tres principales tipos:

  • Viajes interestelares o intergalácticos: cierto es que los interplanetarios ya son reales pero la distancia con otras estrellas o galaxias actualmente hacen inviable plantearlos, al menos con la tecnología actual (por si no lo sabíais, la estrella más cercana es Próxima Centuri, a 4,23 años luz. La nave espacial no tripulada más rápida enviada hasta ahora ha sido Voyager 1 ¡A su velocidad se tardarían unos 72.000 años!), amén de que la animación suspendida, tantas veces vista en novelas o películas, aún es mera ciencia ficción.
  • Viajes en el tiempo: a no ser que alguno de vosotros me diga que tiene una máquina escondida en su trastero o garaje (en ese caso mandarme vuestro email personal para contactar con vosotros y poder utilizarla, prometo guardar el secreto), actualmente tampoco son planteables estos viajes. Por cierto, ¿a qué momento de la historia iríais? Yo os adelanto que el Imperio Romano sería una buena opción personal.
  • Viajes simplemente y literalmente imposibles porque… el lugar donde transcurre la novela o la película sólo existe en la rica imaginación de sus autores. Adelantaros por cierto, que de estos viajes, hay un buen surtido de clásicos.

Abro, por tanto, con este post previo, una nueva categoría de viajes en el blog. Una ventana a aquellas películas/novelas que nos han hecho viajar, y siguen haciéndonos soñar, con lugares que sólo podemos imaginar. Eso sí, estos viajes inalcanzables los iré intercalando con los viajes reales recomendados.

A mí ya se me han ocurrido algunos viajes de ‘película’, espero por supuesto vuestras aportaciones para enriquecer esa lista de destinos imposibles.

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