Asturias de mis amores…

SomiedoMi relación personal con Asturias afortunadamente no se limitó a la infancia y los recuerdos de ésta, comentados en el anterior post. En muchas ocasiones y por muy diferentes motivos, mi juventud y madurez también han estado jalonadas de maravillosos momentos por las tierras de Asturias:

Por ejemplo aún brilla en mi recuerdo aquel fantástico viaje con buenísimos amigos a la zona del parque natural de Somiedo (http://www.parquenaturalsomiedo.com/).

Teniendo como base la casa familiar de uno de mis amigos en Belmonte (por cierto, este amigo se nos va a vivir a Maui, nada más y nada menos), además de alguna ruta fantástica por el Parque, recomendable para los que practiquéis el senderismo (en la web indican todas las posibilidades, y los diversos grados de dificultad); fueron muchas las excursiones que realizamos a diferentes puntos asturianos: Cangas del Narcea, Tineo, Salas, Gijón y Oviedo entre ellos.

Destacaría especialmente esta última y preciosa ciudad, capital del principado de Asturias y que he podido visitar en posteriores ocasiones: con amigos de ruta por el Bulevar de la Sidra (calle Gascona), o por trabajo visitando por la noche la ciudad de la Regenta (al lado de la estatua de Ana Ozores, la protagonista de la conocida novela de Leopoldo Alas Clarín, se encuentra la plaza y la fachada gótica de la Catedral de San Salvador).

OLYMPUS DIGITAL CAMERACualquier excusa será buena para conocer la capital del Principado, ya que debe ser parada obligatoria en cualquier viaje por tierras astures. Un buen momento puede ser las Fiestas de San Mateo (21 de septiembre): un gran recuerdo de aquel viaje con los mejores amigos, y también, una recomendación para los que tengáis ganas de fiesta y comer excelentemente.

En este sentido, quería mencionaros que si decidís incluir Asturias entre vuestro destino turístico, debéis plantearos el viaje también como una ruta gastronómica. Sabido es que en casi todo el territorio español se come muy bien, pero, en mi opinión, la oferta asturiana es difícil de igualar:

  • Además de la conocida mundialmente fabada (fabes o alubias blancas y productos provenientes de la matanza, como la morcilla, el chorizo y el lacón), otros ricos y deliciosos ejemplos son: la modalidad de fabes con almejas, el pote asturiano (lleva berza), el chorizo a la sidra, las patatas al cabrales o cualquiera de las espectaculares variedades en carnes de vaca y pollo (mención al pitu caleya -pollo de corral que crece en libertad-).
  • Destacar también, la gran variedad de quesos, no en vano Asturias constituye la principal zona quesera de Europa con 42 variedades de quesos artesanales. Entre ellos: el ya mencionado Afuega`l pitu, el queso de Cabrales, el de Peñamellera, Vidiago, Beyos, etc… (una cita ineludible para todo amante de los quesos es la Feria del queso de Cangas de Onís)
  • El frío mar Cantábrico provee de excelentes pescados y mariscos, entre los que cabe destacar el pixín (rape), la merluza, los percebes y los oricios (erizos de mar), regados todos los platos con un buen vino o, cómo no, con una buena sidra “escanciada” (el olor a manzana que os decía de mi niñez en el post anterior).
  • De postre no os podéis ir, por supuesto, sin catar el arroz con leche, pero tampoco sin probar los frixuelos (semejantes a los crepes) o las casadielles (las "bollinas" que hacía mi abuela, elaboradas con masa de harina de trigo y relleno de nueces, avellanas, azúcar y en ocasiones anís).

Unos párrafos más arriba he hecho referencia a que una parada obligatoria en Asturias si tenéis ganas de fiesta: Oviedo. Sin embargo, si de verdad os gusta la fiesta, la más famosa y multitudinaria, que no os debéis perder, es el mundialmente conocido Descenso Internacional del Sella: el primer sábado de agosto (después del día 2) se celebra desde 1930 esta espectacular carrera de piraguas de aproximadamente 20 kilómetros entre las villas de Arriondas (en el interior) y la bellísima villa costera de Ribadesella (pasear y comer por el puerto merece también una parada obligatoria).

ribadesellaEstá declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y, desde luego, el interés es evidente: miles de palistas esperando en la orilla del río Sella a que se dé el discurso de rigor, en primer lugar, y a que las más de trescientas mil personas que se reúnen en ambas orillas canten, en segundo lugar, y al unísono (más o menos), el “Asturias, Patria querida”… y en cuanto se da el pistoletazo, salen los profesionales a subirse en sus diferentes piraguas (K1, K2, C1, C2, RR) a remar como si no hubiera un mañana.

Hilarante, aunque no menos impresionante, es, si cabe, la salida inmediatamente posterior del resto de cientos de atrevidos palistas amateurs, acompañados con sidra y al son de la fiesta de todos los curiosos que en tren, coche, o como puedan, descenderán en paralelo el río hasta la meta, unos kilómetros más abajo. Sencillamente espectacular el ambiente, el buen rollo y la fiesta (que comienza ya la noche anterior).

Por cierto, podéis realizar el descenso días antes o después si os apetece emular a los palistas mezclando de este modo la aventura deportiva y el ejercicio con un entorno y marco realmente precioso.

Alguno estaréis pensando que, por ahora he dejado sin comentar otros lugares maravillosos de Asturias, los dejo para el siguiente y último post sobre esta maravillosa tierra, nos vemos en unos días.

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