Cádiz (III): más allá de sus playas…

007Acabando el verano, y habiendo pasado unos días fantásticos en tierras gaditanas, merece un post especial recomendar Cádiz no sólo por sus espectaculares playas (comentadas en los posts anteriores) sino también por lugares especiales que se guardarán para siempre en mi memoria... y que en estas fechas veraniegas he disfrutado tanto como el primer día que visité esas costas.

Cádiz: la capital de la provincia comentada en los últimos posts, es conocida, sobre todo por su historia, siendo una de las ciudades más antiguas (restos arqueológicos datan de 1.000 años antes de Cristo) de Europa Occidental. Ha tenido gran relevancia en las guerras púnicas, la romanización de Iberia, el descubrimiento y conquista de América, la primera constitución de 1812 (llamada la Pepa), que conllevó la instauración del régimen liberal en España, y cuya influencia se puede ver en las constituciones de las ex colonias españolas independizadas.

Toda la ciudad alberga numerosas plazas, jardínes, e iglesias que dan fe de su gran participación activa en la Historia. Un gusto dar un paseo por las mismas.

Cádiz

Todos los veranos me acerco alguna tarde/noche a recorrer sus encantos, y de paso aprovecho para acercarme hasta el mesón Cumbres Mayores, donde destacaría las tapas y raciones de secreto o de presa ibérica, o las croquetas de puchero por ejemplo, entre una variada y riquísima carta. Suele estar abarrotado pero, aunque sea de pie, merece la pena sin duda probar su oferta.

Una visita cultural y curiosa, que también recomiendo en la ciudad de Cádiz, es subir a la Torre de Tavira, donde su cámara oscura (ver enlace para saber de qué estoy hablando) dará seguro un valor añadido a vuestra visita a la bien llamada Tacita de Plata (a vuestros hijos les encantará también). El último pase es a las 19:30 por lo que no os despistéis.

Otro atractivo de la ciudad de Cádiz que no debo pasar por alto son sus famosos carnavales: la alegría del carnaval llena las calles de la ciudad y ésta se convierte en un gran escenario donde su gente es la protagonista porque llega don Carnal. Es una ocasión perfecta para conocerla, y disfrutar del ingenio y de la gracia de los gaditanos (pueden salir varios posts también dando fe de ello), así como de la música carnavalesca (chirigotas y comparsas) que se oye por cualquier rincón de la ciudad. Todo el mundo se disfraza (en Cádiz a los disfraces se les conocen como "tipo"), y el gaditano vive con toda su alma uno de los acontecimientos lúdicos más esperados del año. Frente a la espectacularidad de otros carnavales (junto con los de Santa Cruz de Tenerife los más conocidos de España), la imagen jocosa y divertida del Carnaval de Cádiz lo convierten en una fiesta única, que merece la pena conocer.

Por último, os adjunto unos párrafos de la novela Alfa y el secreto de Aquiles donde menciono esta bella ciudad:

“Una vez que el vehículo de Jorge devora algo más de tres decenas de kilómetros, éste se acerca a los carteles anunciando la bifurcación que divide la autovía en dos carriles con destinos diferentes: el derecho llega hasta Cádiz, la antigua capital de la provincia, pero Jorge toma el izquierdo.

Llamada “tacita de plata” por el brillo de sus aguas y casas tan blancas que brillaban como el metal, Cádiz fue, antes de ALFA, una preciosa e histórica ciudad situada en un tómbolo o lengua de tierra que entra en el mar, el cual formaba y sigue formando una hermosa bahía a su derecha.

Aunque ya abandonada, Jorge recorría la ciudad en ocasiones con su abuelo cuando éste le llevaba de excursión siendo pequeño. Ahora años después de ALFA, esta bella ciudad o cualquiera de las otras localidades que Jorge mal consigue leer en los carteles abandonados de la carretera, se han convertido en ciudades o pueblos fantasmas, no sólo por sus muros aún blanquecinos sino por la ausencia de toda vida humana.”

Puerto de Santa María: ya mencioné sus playas en posts anteriores, no son malas, sin embargo como sitio turístico lo descartaría sinceramente, pero como sitio de marcha y “copeo” debo destacarlo sobre todos: especialmente habitual es acercarse (con paciencia porque se montan unos atascos para recordar) hasta la zona del conocido cocedero El Romerijo, sita en la Ribera del Marisco, y degustar el idem. Después, en la misma zona, la oferta de sitios para tomar copas hasta altas horas de la madrugada, es casi ilimitada.

Puerto Sherry: esta urbanización dentro del término urbano del Puerto de Santa María es famosa por su puerto deportivo, sin embargo la imagen de postal podría ser mucho más bonita si no llega a ser porque desgraciadamente se quedó a medias. Disfruta eso sí de una conocida oferta de ocio donde por cierto es un verdadero lujo poder cenar en la conocida y ambientada pizzería La Blanca Paloma o la Crepefounde de al lado, ambas con una terraza fantástica donde, después de un largo día de playa, puedo disfrutar con mi mujer e hijas de los magníficos anocheres, acompañados por el romper de las olas en el espigón.

Como muestra, la imagen inicial de este post, o la siguiente foto:

011

Jerez de la Frontera: como primera curiosidad mencionar el porqué de su apellido y que acompaña a siete municipios gaditanos: se estableció hace muchos siglos una frontera entre las tierras reconquistadas y las que aún prevalecían bajo el dominio de los árabes. La frontera entonces se llamaba frontera “granadina” y fue un territorio fronterizo de la Corona de Castilla, a veces denominado Terra Nullius o Tierra de Nadie en latín, situado entre el reino de Granada y la Andalucía bética, formada por los reinos cristianos de Jaén, Córdoba y Sevilla. En la provincia de Cádiz existen como decía otros municipios con el apellido “de la Frontera”: Arcos, Castellar, Chiclana, Conil, Jerez, Vejer y Jimena.

En segundo lugar mencionar que Jerez además de su famosas bodegas es conocida mundialmente por la fiesta del motor a dos ruedas que se celebra en su afamado circuito de motociclismo. Mención especial dedico también a la Plaza de la Yerba, una plaza céntrica de su casco antiguo donde saborear tapas típicas de la cocina jerezana en sus terrazas.

Arcos de la Frontera: conocido y precioso pueblo “blanco” gaditano que se encuentra en el interior (cerca del circuito de motos citado antes). Llamada "ciudad de los poetas" por los numerosos artistas que en ella han nacido o que se han afincado aquí, deberemos visitarla despacio, descubrirla poco a poco, sin prisas, enamorarse de un rincón, de una calle empinada, de alguna joya arquitectónica, deleitarse con su sabor a pueblo de tradiciones, para que su imagen permanezcan para siempre en la memoria de todos.

ArcosdelaFrontera

Vejer de la Frontera: como descripción de este bonito pueblo blanco os dejo unas palabras que incluyo en mi novela Alfa y el secreto de Aquiles:

“Apenas unos minutos después Jorge comienza a otear en la lejanía el impresionante risco en el lado derecho de la carretera, sobre el que cuelgan los restos cada vez más deteriorados y cada vez menos blanquísimos del pueblo de Vejer.

A casi doscientos metros sobre el nivel del mar y situado sobre tres colinas, a tan sólo nueve kilómetros del mar, Vejer de la Frontera aún se erige altivo como enclave perfecto de lo que fue a lo largo de su historia, fortaleza estratégica ante el invasor, unas veces musulmanes, otras veces cristianos, y las menos piratas... Sigue siendo un pueblo laberíntico que resplandece anárquicamente organizado por la blancura de sus casas, blancura que solamente se veía entrecortada, a veces, por las tejas envejecidas de los “soberaos” o antiguos almacenes de las casas. En su trazado, arquitectura, costumbres y aroma se podía, y aún se puede, apreciar la inevitable herencia musulmana, ya que la localidad estuvo más de quinientos años bajo el control musulmán.”

Vejer_de_la_Frontera

restaurantevejerdelafronteraMerece la pena perderse por sus callejuelas (la procesión de la Vírgen el 15 de agosto es una buena excusa), y cenar por ejemplo en cualquiera de sus muchos restaurantes (para los bolsillos pudientes una buena opción es El jardín del Califa, otra es un pequeño restaurante cerca de la iglesia principal, no recuerdo el nombre pero os dejo una foto para que no os lo perdáis en vuestra visita a Véjer, aún recuerdo su inmejorable carpaccio de atún rojo de la almadraba).

 

Tarifa: mención última y especial haré a Tarifa, la ciudad del viento, ya que en esta ciudad histórica y especialmente en la Isla de las Palomas se produce un acontecimiento vital en el devenir de la novela que he escrito y que ya os mencionado anteriomente. Os dejo sin comentar nada de esta ciudad para que la descubráis vosotros mismos a través de los capítulos Confrontación y la Luz de la Verdad, donde he intentado transmitir la luz de este maravilloso rincón de Cádiz.

Con este post acabo la serie sobre tierras gaditanas. Espero que os haya gustado, pero sobre todo, espero que visitéis este maravilloso rincón del sur de España si tenéis ocasión.

Un comentario en “Cádiz (III): más allá de sus playas…

  1. Pingback: La Habana Vieja – LA VUELTA AL MUNDO EN 80 NOVELAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.