Costa Rica (I): Tortuguero

escanear0064En el post anterior, dedicado a Parque Jurásico, hablábamos de los famosos dinosaurios que dominaron la tierra hace muchos millones de años, y cómo un caprichoso millonario los volvía a la vida en una remota isla de Costa Rica.

Es conocido por todos que los humanos nunca convivimos con ellos, ya que se extinguieron antes de nuestra llegada. Pero la pregunta que os hago en este momento es ¿realmente se extinguieron?

Sé que la respuesta afirmativa parece fácil y obvia. Sin embargo, si decidís aventuraros a conocer tierras costarricenses, os entrarán, sin duda, las dudas; y es que, visitando sus fabulosos parques nacionales, tendréis la increíble experiencia de conocer a sus descendientes más directos: las serpientes, los cocodrilos y caimanes, las iguanas, los basiliscos, las ranas o por ejemplo, las tortugas.

Todos ellos (y muchos otros) serán personajes principales de nuestro/vuestro viaje a Costa Rica. Comencemos el mío conociendo a las tortugas…

Hay muchas agencias que organizan viajes por tierras ticas (apelativo y gentilicio usado en este país centroamericano que abarca más de 50.000 kilómetros cuadrados, desde Caribe hasta la costa pacífica) que incluyen diversas actividades y diferentes áreas a visitar. Yo simplemente os recomendaré las que conocí hace más de quince años (por adelantado pido perdón por algunas fotos, escaneadas del papel, ya que por entonces no disponía de cámara digital). Comenzaré por el Parque Nacional de Tortuguero, en la costa noreste caribeña, y el primero que visitamos mi mujer y yo.

Tras alojarnos en un magnífico hotel a las afueras de San José, el Marriot (pido perdón de nuevo, en esta ocasión a los ticos que puedan, con derecho, sentirse ofendidos: en mi opinión, os podéis ahorrar la visita a San José. Más, si vuestro objetivo en el viaje es conocer la extraordinaria oferta natural y ecológica que os ofrece el país), y ser torpeados la primera noche por los mosquitos (es muy romántica una cena en la terraza pero rociaros de repelente hasta las orejas si no os queréis acordar de mí), tomaríamos un autobús recién levantados para dirigirnos hasta, creo que se llamaba así, Cariari. Por cierto, el viaje no es nada barato, pero contratando las excursiones en las agencias locales os podréis ahorrar un buen fajo de billetes.

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Desde allí, tomamos un bus-barca que nos acercaría hasta uno de los bonitos lodges que existen en Tortuguero. Ya solo el largo viaje merecerá la pena: navegar entre el laberinto acuático de canales y ríos os permitirá descubrir un tesoro verde donde poder disfrutar de multitud de aves y vida animal… ¡pura vida! como dicen por aquellas tierras.

Nosotros, por ejemplo, en nuestro camino pudimos ver a los primeros descendientes de dinosaurios: una serpiente nadar enfrente de nuestra barca, o a un caimán salir del agua. Ahora bien, para descubrir a estos animales tendréis que jugar a ¿Dónde está Wally? en las fotos que hice cuando la primera subió a una rama, y el segundo salió del agua (podéis ver la parte superior marrón de su cuerpo)

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También tuvimos la difícil oportunidad de ver a un basilisco andar sobre el agua. No dio tiempo a hacer fotos pero os dejo un video para que sepáis de qué animal os hablo:

Al final de este viaje en barca llegaréis a una zona donde el caudal se extiende como si fuese una especie de llanura acuática, y las luces os anunciarán el único rastro de civilización que existe en el parque. Donde el río divide a Tortuguero en dos: el parque nacional y el pueblo en una de las orillas, y los lujosos lodges en el otro extremo. Por cierto en el nuestro vivía un cocodrilo de tres metros que pudimos ver un par de veces. Y en la puerta de nuestra habitación un basilisco ¡que incluso se dejó tocar! (De nuevo os toca jugar a encontrar a Wally)

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desove-tortuga-marina-2Llegada la noche teníamos contratada la excursión más espectacular que podéis hacer en Tortuguero, y que da nombre al Parque: ver el desove de las tortugas. Eso sí, el requisito de la noche es ponerse zapatos cerrados, ropa oscura y apagar las luces blancas para adentrarse en un sendero que nos conducirá hasta la costa a la que cada año arriban cuatro especies de tortugas: verde (de julio a octubre), baula y carey (ambas entre febrero y marzo), y cabezona, en menor medida.

Nosotros fuimos en septiembre, por ello, pudimos disfrutar de la maravillosa y única experiencia de ver, en pleno trance, a una gigantesca tortuga verde desovar más de cien huevos como pelotas de ping pong. Sé que esta experiencia no se puede explicar con palabras y que uno debería vivirla en persona pero os he dejado una foto encontrada por internet (no te dejan como es lógico hacer foto o video) para haceros una pequeña idea de este descendiente de los dinosaurios.

escanear0059Al día siguiente tuvimos una excursión guiada por plena selva: donde, sobre todo, tuvimos la oportunidad de ver muchas aves (garzas, tucanes, etc.), las famosas hormigas hoja y la hormiga bala (las primeras, pequeñas, que deben su apodo a que transportan grandes hojas en sus espaldas; y las segundas, gigantes y famosas por su tamaño, agrio carácter y una picadura que preferirás no recordar), y por supuesto ranas venenosas y coloridas como la de la imagen.

Me despido de vosotros (hasta el próximo post ya que tomaremos un pequeño avión de vuelta a San José para alquilar un 4x4 y adentrarnos en la zona volcánica central -Parque Nacional del Volcán Arenal y Volcán Poas-) y del Parque Nacional Tortuguero, comentando que fue creado en 1975 con el fin de proteger a las tortugas verdes en peligro de extinción. Hoy, decenas de guardaparques y voluntarios se dan a la tarea de evitar el saqueo de nidos y la cacería de tortugas para vender su carne en el mercado ilegal. Cuando abandonéis esta tierra ¡al menos, dejadla como estaba!

Adiós y pura vida.

2 comentarios en “Costa Rica (I): Tortuguero

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