Cracovia (I): historia, Plaza del Mercado y Wawel

Además de recomendaros la visita a Varsovia (post anterior), y tras hacer un repaso por su historia, la siguiente parada recomendada por tierras polacas es sin duda, acercaros a Cracovia (Kraków), antigua capital y Patrimonio de la Humanidad desde 1978.

Cuenta la leyenda que Cracovia se fundó tras la derrota de un dragón, y tal vez por eso la ciudad esté envuelta en una especie de atmósfera mítica, pero independientemente de ella, y remontándonos a la historia, las primeras menciones a la ciudad de Cracovia se remontan al siglo X, aunque de esa época quedan pocos vestigios pues la ciudad fue prácticamente barrida durante las invasiones tártaras del siglo XIII; hecho que paradójicamente, supuso, en realidad, un regalo para Cracovia, ya que permitieron a la ciudad crear un armónico trazado de calles tras la devastación recibida. Durante los casi dos siglos siguientes, la ciudad fue cercada por una doble muralla defensiva de tres kilómetros de longitud, con 47 torres, ocho entradas principales y un amplio foso. Y es a partir de mediados del siglo XIV cuando la ciudad parece renacer con fuerza de sus propias cenizas, convirtiéndose en la capital del reinado de Polonia; período al que agradeceremos muchas de las plazas y monumentos que hay que ver en Cracovia. Hasta que, a finales del siglo XVI, pierde la capitalidad del país en favor de Varsovia.

Después, durante los siglos siguientes, el Imperio Austrohúngaro y Francia se alternan en la dominación de la antigua capital polaca hasta que a finales de la Primera Guerra Mundial Polonia alcanza, nuevamente, la ansiada independencia. Después, durante la Segunda Guerra Mundial, un nuevo periodo de oscuridad bajo la ocupación nazi,  alcanza de lleno a Polonia, aunque Cracovia y su legado arquitectónico (a principios del siglo XIX se demolieron sus muros –solo se conservó una pequeña sección al norte, que mencionaremos–, se cegó el foso y se trazó el parque Planty, una zona verde en forma de anillo que rodea el casco antiguo y que ahora es uno de los atractivos de la ciudad) logra sobrevivir gracias a su belleza, y al mencionado trazado tan a gusto de los alemanes (amén de no alzarse contra dicha ocupación)

Se puede distinguir dicho dibujo simétrico y el anillo verde en el mapa adjunto, donde además señalamos puntos de interés de la ciudad

Por cierto, una opción para recorrer dicho centro histórico (llamado Stare Miasto) será hacerlo también, como en Varsovia, mediante un guía gratuito de civitatis, el cual empezará su recorrido en la joya de Cracovia:

La Plaza del Mercado

Llamada Rynek Glówny, sin duda, es una de las plazas más bellas que he visto.

Se trata de la mayor plaza medieval de toda Europa y centro neurálgico de la ciudad desde hace casi 800 años. Varios palacetes rodean por completo esta bella plaza que está dominada en su centro por la que es conocida como Lonja de los Paños o Sukiennice (el edificio en cuestión se empezó a construir en el siglo XIV y actualmente, sigue funcionado comercialmente, aunque la mercancía que se expone actualmente está encaminada al turista), indicada en el mapa con el número 18.

Otra de las joyas de la Plaza es la Basílica de Santa María (nº 17 en el mapa), uno de los grandes templos de Cracovia. Os llamará la atención la asimetría de esta iglesia gótica, con una torre de mayor altura que la otra (hay una leyenda de los dos hermanos constructores picados entre sí).

El interior es fastuoso y muy decorado, pero quizás lo más interesante sea subir a una de sus torres. Y desde allí disfrutar de unas vistas excelentes de toda la plaza y los alrededores, y además, si tenéis suerte, escuchar de cerca la melodía (llamada hejnal) que un trompetista entona cada hora. La leyenda (sí, también la hay) explica que un trompetista o corneta fue asesinado cuando alertaba a la población de la invasión tártara, y por eso, la melodía sigue interpretándose cada hora pero es interrumpida en el mismo punto en que el músico fue herido de muerte por una flecha lanzada desde el exterior y que le atravesó la garganta.

Otra destacada atalaya de la plaza del Mercado de Cracovia es la del Antiguo Ayuntamiento. Se trata de una torre construida en el siglo XIV y de 70 metros de altura, e indicada en el mapa con el número 12.

 

Y sin salir de la Plaza del Mercado, señalada con el número 16, la Iglesia de San Adalberto: pequeña y que incluso puede pasar desapercibida, es el único vestigio que prácticamente queda del siglo X, cuando se creó la ciudad. Ver foto desde la torre de Santa María

Otra joya del centro histórico a visitar es:

El Castillo de Cracovia o Wawel:

Desde la colina, dominando la ciudad, este castillo responde a un trazado renacentista y fue el corazón político y cultural de Polonia hasta el siglo XVI (trono de reyes durante más de cinco siglos). Tras un incendio en 1499, el castillo gótico fue sustituido por el palacio renacentista que se ha conservado y se visita actualmente.

En cualquier caso, Wawel es una colina (ver punto 15 del mapa) donde un pequeño conglomerado de edificios acompaña al Castillo, entre ellos la Catedral de Wawel, que cuenta con una historia de unos mil años a sus espaldas, pero cuyo templo actual corresponde al siglo XIV.

El diseño de la catedral corresponde a una amalgama de estilos, pues si bien en un principio fue el gótico el estilo imperante, posteriormente fueron el renacentista y el barroco los que acabaron por imponerse.

Antes de abandonar la colina de Wawel, junto a la torre de los ladrones, conviene entrar en la Cueva del Dragón, antigua madriguera de la legendaria criatura. Merece la pena por la vista panorámica que regala sobre el río Vístula y la atracción del actual dragón en forma de escultura que escupe fuego cada pocos minutos.

Por cierto merece la pena disfrutar de la zona paseando tranquilamente, que bordea esta parte del río Vístula (rio que también disfrutan en Varsovia) donde los polacos esperan con ansia los soleados días para tumbarse y comer (hay muchísimos puestos de comida rápida).

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