El Camino de Santiago (I)

Camino_de_Santiago_en_LogroñoSe han cumplido más de veinte años desde que tuve la oportunidad de realizar con unos buenísimos amigos (afirmación que me permito hacer porque lo siguen siendo después de tanto tiempo) uno de esos viajes que se guardan a fuego en la memoria: el Camino de Santiago.

Cinco (un sexto se uniría en León) osados “bicigrinos”, que así es como se llama a los peregrinos que hacen el Camino en bicicleta, tomamos la decisión de, nada más terminar los exámenes de junio, recorrer los casi 800 kilómetros que van desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela. La verdad es que no recuerdo bien cómo decidimos hacerlo, probablemente habría un par de copas, y conociendo a mis amigos, con toda seguridad un “¡no hay güevos!” de por medio.

Quiero creer que probablemente hayamos cambiado (=madurado?) desde entonces, en algunas cosas a mejor y en otras a peor (¡maldita crisis de los cuarenta y algo!)… pero el Camino sigue siendo el mismo desde hace siglos. Exactamente desde el siglo IX, cuando se descubrió el sepulcro del Apóstol Santiago en la actual Compostela. Entonces, fueron los nobles y reyes de los pequeños reinos cristianos de la época quienes favorecieron el desarrollo de una ruta a peregrinar por la cristiandad, atravesando tierra reconquistada (leed el post sobre Iacobus). A partir del siglo XVI, especialmente por las guerras de religión, la ruta jacobea cae en el olvido, pero a partir de los años sesenta del siglo pasado fueron las administraciones locales, la propia Iglesia (importante palanca fue que el Papa visitara Santiago en los ochenta), las cofradías y asociaciones de vecinos, y la declaración del Camino como Patrimonio de la Humanidad, quienes hicieron que, como el ave fénix, el Camino de Santiago resurgiera de sus cenizas con una fuerza de progresión geométrica imparable hasta ahora.

Antes de seguir escribiendo, debo mencionaros que existen muchas rutas o alternativas posibles para llegar a Santiago de Compostela, cada cual debe elegir la opción que más le guste. La principal y más famosa es el Camino Francés, que es la que hicimos nosotros, y que llega de Francia a España por Valcarlos-Roncesvalles. Desde este último famoso enclave navarro atravesaremos ciudades como Pamplona, Logroño, Burgos o León, en nuestro camino hasta Santiago. Sin embargo y como mencionaba, existen muchas otras rutas: el Camino del Norte o de la costa (que recorre la costa cantábrica), el Camino Primitivo (que desde Oviedo se dirige hacia Santiago en dirección oeste), el Camino de San Salvador (que une León con Oviedo), el Camino Jacobeo del Ebro (que desde el delta del Ebro recoge a los peregrinos hasta llevarlos a Logroño, el Camino Catalán (desde Cataluña, conduce a los peregrinos hasta San Juan de la Peña en Huesca o hasta el Camino del Ebro), la Vía de la Plata (desde Sevilla), el Camino Portugués, el Camino del Sudeste, el Camino de Santiago de Madrid…

Caminos_de_SantiagoAdemás de la variedad de Caminos son tres las principales formas de realizar la peregrinación: a pie, en bicicleta y a caballo. Y así alcanzar la compostelana.

¿Qué es la compostelana o compostela? Es un documento en latín y acreditativo de haber realizado el Camino, y se obtendrá si hemos recorrido los últimos 100 kilómetros a pie o 200 en bicicleta (no debemos olvidar sellar la credencial en la localidad de salida).

¿Qué es la Credencial? un documento que se entrega a los peregrinos que quieren recorrer el Camino y que es necesario para tener acceso a los albergues y para obtener la Compostela mencionada. Se puede solicitar con antelación en cualquier asociación de amigos del Camino o bien en la parroquia de nuestra población. También se entrega en los albergues públicos de las localidades principales del Camino.

Ya en el Camino, este documento sólo tendrá validez si está debidamente datado y sellado (no os olvidéis sellarlo en el lugar donde empecéis a andar o pedalear –aunque no hayáis hecho noche-). Así pues, a lo largo de recorrido hemos de solicitar que nos pongan el sello y la fecha allí donde pernoctemos, paremos o comamos. A mí se me han borrado prácticamente todos los sellos, y eso que la enmarqué (no era para menos después del sudor que costó)

Credencial.jpegTambién son muy diversas las causas por las que alguien puede realizar esta larga, preciosa y difícil travesía: motivos religiosos en muchos casos, deportivos en otros, culturales los más, gastronómicos también, pero en muchos casos son “simplemente” promesas realizadas por mil motivos diferentes. Cualquier “excusa” es evidentemente válida, incluso la mezcla de varias de ellas como fue mi caso personal, pero de todos modos, por adelantando, mi mayor respeto y admiración por aquellos que de un modo u otro ya lo hayáis hecho y por los que os aventuraréis a realizar esta peregrinación en algún momento de vuestras vidas.

Como comentario añadido mencionaros que Peregrinar tiene varias acepciones en el diccionario de la RAE: “andar por tierras extrañas”, “ir de romería a un santuario por devoción o voto”, o “vivir la vida como un camino que hay que recorrer para llegar a una vida futura en unión con Dios después de la muerte”. Todas ellas cumplen a la perfección el sentido del Camino de Santiago, pero la acepción coloquial del término es la que mejor se adapta a mi sentir: “andar de un lugar a otro buscando o resolviendo algo”. Todos los viajes tienen algo especial, y en mi humilde opinión, el Camino es seguramente una ocasión única para realizar vuestro viaje interior, para buscarnos, para dar el máximo sentido a un verbo muy mencionado pero muy poco utilizado de verdad: pensar.

A lo largo de los siguientes tres posts, iré incorporando resúmenes (si no perderéis seguro el interés y os disolveréis como azucarillos entre otros blogs) de las diferentes etapas, experiencias y algunos de los lugares más bonitos de España que fuimos recorriendo pedalada tras pedalada. Crearé, para facilitar vuestro acceso, y además de en el “Índice del blog”, una categoría dentro de Viajes específica del Camino, de este modo podréis ir siguiendo el recorrido de este viaje tan especial.

Sé que hay cientos de blogs y webs con rutas detalladas, consejos, hostales, hoteles, fotos, etc… sin embargo mi idea es simplemente intentar transmitiros algunas sensaciones de un viaje que, sin duda, no podré olvidar aunque pasen otros veinte años.

2 comentarios en “El Camino de Santiago (I)

  1. Angelica

    Sin duda has logrado transmitir ésas sensaciones, una de las cosas que quiero hacer es éste viaje "especial", pero entre unas cosas y otras se va dejando, bueno, algún día será!

    Saludos!!

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    1. idejaime

      Gracias Angélica, y espero que te gusten los siguientes posts donde describiré los hermosísimos lugares que tuve la oportunidad de visitar, así como espero algún día puedas disfrutarlos tú también si te animas a realizar el Camino

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