El enemigo en el espejo (Leif Davidsen)

enemigo_cubierta3-1Interesado en buscar una novela que tuviera como escenario el increíble Valle de la Muerte, o Death Valley, que visité en mi Road Trip por la Costa Oeste de Estados Unidos (y que será objeto del siguiente post), llegué a conocer la existencia de este autor danés.

Y tengo que decir, antes de nada, que ha sido todo un descubrimiento: una novela al más puro estilo de las clásicas novelas de espías de John Le Carré, escrita al estilo nórdico tan de moda en la actual novela negra.

Es una novela, como bien confirma el autor, de ficción, pero asusta pensar, según uno va devorando sus páginas, qué es ficción y qué puede ser cierto. Eso, y la trepidante historia, harán que no quieras separarte del libro.

El cual por cierto, ha sido publicado por una editorial (Funambulista), con sede en mi ciudad, Las Rozas, dada la negativa y miedo de otras editoriales a un posible ataque islamista por publicar esta historia, que se sitúa en el recordado atentado terrorista a las torres gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, fecha que cambió el mundo conocido hasta entonces (no voy a meterme en disquisiciones políticas que no lleven a ningún lado… no es el objetivo ni la finalidad de mi blog).

Mencionaros, eso sí, que El enemigo en el espejo es el tercer libro de una trilogía que comenzó con El danés serbio y siguió con La mujer de Bratislava, aunque, sin embargo, pueden leerse perfectamente de forma independiente (los hechos relevantes en el pasado de los protagonistas, por un lado, quedan bien explicados a lo largo de sus páginas por Leif Davidsen; y, por otra parte, la aventura que aquí viven sus protagonistas no guarda relación con las que vivieran en los otros libros mencionados).

Si nos ceñimos a la sinopsis de la novela, decir que la trama comienza con un interesantísimo capítulo desarrollado en el mencionado desierto de Death Valley, Arizona: un hombre llamado John Ericsson acaba de regresar de un viaje de una semana como guía de supervivencia para unos turistas japoneses en el desierto. Está encantado de poder disfrutar de esa imagen, que ha construido pacientemente, de ciudadano modelo estadounidense con esposa, hijos y trabajo. Pero cuando regresa al hotel con su grupo se encuentra con que el mundo ha cambiado en su ausencia: es 11 de septiembre, y en la televisión emiten un bucle con unas imágenes que nadie olvidará (yo todavía recuerdo, como al llegar a casa esa tarde –salí pronto de currar- mi madre me llamó para que encendiera la televisión… ya no me pude despegar de la pantalla, no dando crédito a lo que veía… en mayo de ese mismo año yo mismo había estado en esas torres).

Aquel ataque marcó un antes y un después en la vida de mucha gente, especial y evidentemente de los norteamericanos, pero también de todos los que comprobamos hasta dónde eran capaces de llegar los terroristas islámicos (aclarar que estas palabras no van juntas como creen algunos). A partir de aquel día, todos los países extremaron sus medidas de seguridad, y el gobierno americano puso en marcha varios planes de acción.

El enemigo en el espejo nos habla de uno de estos supuestos planes: la captación por parte de la CIA de un delincuente perseguido en Europa con el fin de, gracias a él, conseguir encontrar a importantes miembros de Al Qaeda en el mundo. Aquí es donde entra John Ericsson, que en realidad se llama Vuk, un serbocroata, veterano y criminal de la guerra de Bosnia perseguido por todo el mundo, en especial por el Gobierno de Dinamarca, país donde se refugió y escondió bajo el falso nombre de Janos, y donde asesinó y secuestró, por encargo e impunemente, antes de huir a Estados Unidos.

Nadie sabe que después de esos crímenes se esconde en Estados Unidos (con su mujer e hijos), y nadie sabe sobre las pesadillas que lo atormentan constantemente… hasta que el 11-S destapa la caja de pandora y la CIA descubre su pasado. Lejos de entregarle a la Interpol, el gobierno de los Estados Unidos le brinda la posibilidad de trabajar bajo sus órdenes. Le llevaran a una isla hawaiana, donde llegará a un trato con la agencia norteamericana de inteligencia (que hasta esa fecha no la había demostrado). A cambio tendrá que volver a Dinamarca para completar un último encargo: dar con un importante miembro de Al Qaeda.

El antagonista de Vuk en la trama será el comisario danés, Per Toftlund, su gran enemigo cuando dejó su rastro de sangre y muerte en Dinamarca, quién también anda tras las pistas de nuevos posibles terroristas. ¿Qué pasará si se encuentran? Eso lo deberéis descubrir vosotros.

Por cierto la trama guarda un final con sorpresa en una ciudad española “colgada” (el autor trabajó en España en 1977) y una frase que me gustaría recuperar como final del post:

“Los terroristas que atacaron el 11 de septiembre no estaban llenos de Dios. Estaban llenos de odio. Cuando alguien está lleno de odio, es porque ha rechazado a Dios. Tal vez hubieran invocado a Alá, pero cuando les llegue el día, el diablo los estará esperando.

— ¿Realmente crees que invocaron a Alá en su último segundo, antes de morir? Yo creo que llamaron a su madre…”

 

2 comentarios en “El enemigo en el espejo (Leif Davidsen)

    1. idejaime

      Gracias por los ánimos. La novela que tengo entre manos no me deja mucho tiempo... y los malditos días solo tienen 24 horas 🙂

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