El Mercader de Café (David Liss)

elmercaderdecaféEl Mercader de Café, la novela que en esta ocasión os recomiendo, supone un viaje al Ámsterdam del siglo XVII, un viaje tan intenso que puede ser vuestro perfecto complemento si decidís visitar los Países Bajos. En este libro de David Liss acompañaremos a un comerciante judío, de nombre Miguel Lienzo, y de origen portugués, que nos llevará en volandas a uno de los lugares más agitados de aquella época: la bolsa de Ámsterdam. En otro tiempo, el protagonista de este thriller histórico estuvo entre los mercaderes más envidiados de la capital holandesa, pero lo perdió todo por el repentino hundimiento del mercado del azúcar.

Arruinado y escarnecido, obligado a vivir de la caridad de su mezquino hermano, está dispuesto a hacer lo que sea por cambiar su suerte.

En contra de las estrictas reglas de la comunidad judía que ha vuelto a acogerlo (fue expulsado como tantos judíos... en esta enésima ocasión, de Portugal), decide asociarse con Geertruid, una seductora mujer que le invita a participar en un osado plan para monopolizar el mercado de una nueva y sorprendente mercancía llamada café. Para triunfar, llevado por su ambición, Miguel tendrá que enfrentarse a poderosos enemigos recurriendo a dudosas prácticas especulativas que lo pondrán en entredicho ante su familia, mientras siente cómo la atracción que en él despierta Hannah, su cuñada, crece de manera irresistible.

Gracias a las interesantes (super)vivencias del personaje de Miguel conoceremos los “tejemanejes” del mercado bursátil (por ejemplo, para los que tengáis ansías de conocimientos financieros, aporta cuestiones muy curiosas como el tema de las opciones y futuros, ya de moda en aquella época), las diferentes formas de vida que convivían en una ciudad muy dinámica y liberal en aquella época, o por ejemplo, la demostración empírica del capitalismo en su estado más elevado y como los riesgos asociados a este tipo de vida especulativa hacían pasar a un hombre de la riqueza a la pobreza en cuestión de segundos.

La novela es interesante y atractiva desde el principio: mentiras, secretos, amenazas, enemistades, alianzas, traiciones, conspiraciones, planes frustrados y planes exitosos... En ocasiones, la trama se enrevesa un poco, pero el autor sabe cómo salir airoso de ello. Me ha encantado comprobar que todo lo que daba por sentado era echado por tierra en pocas páginas, y viceversa. El mercader de café relata una historia que no es predecible, que sorprende y que engancha.

Sin embargo, no sólo eso nos ofrece este “best seller” de calidad (sí, se pueden mezclar ambos adjetivos). Lo más interesante de El Mercader de Café está en el marco en el que se mueve la historia. Cada página es como pasear por las calles, los puertos y los principales edificios del centro histórico de Ámsterdam. Es difícil encontrar una obra que nos traslade de manera tan palpable a una ciudad a miles de kilómetros de nosotros.

David Liss es un escritor especializado en novela histórica. Sus obras suelen estar ambientadas en el mundo de los negocios y la política, aunque siempre entrelazándose con las clases populares y con el contexto en el que se desenvuelven sus personajes. Precisamente por eso cualquiera de sus libros es un buen compañero de viaje, pues en ellos el lector recibe siempre magníficas pinceladas de momentos y lugares concretos, ya sean los Países Bajos en auge bursátil o la Pennsylvania de la revolución americana.

ana_frankPor último, no quería terminar este post sin comentar la novela más conocida que transcurre en Ámsterdam, y cuyo personaje principal es también de origen judío: El diario de Ana Frank. Un clásico, escrito en forma de diario confidencial que una niña empieza a escribir con trece años recién cumplidos, obligada a vivir encerrada y escondida con su familia y cuatro personas más durante los dos años de invasión alemana de Ámsterdam, en el anexo de las oficinas donde trabajaba Otto, el padre de Ana.

Y si es la más famosa, seguramente os preguntaréis ¿y por qué no la has recomendado entonces, Iñigo?

Dos razones os daré. La primera y principal es que, aunque es cierto que la historia que transcurre en "la Casa de atrás" (=Het Achterhuis, y que era el título original elegido por el padre de Ana, el único superviviente tras la guerra) es mucho más conocida por todos, la verdad, si habéis tenido oportunidad de leerla, es que habréis podido comprobar que muy poquito o nada se puede ver de Ámsterdam en sus líneas. Y es que se desarrolla, como se suele decir, "entre cuatro paredes"; no logrando, por tanto, transmitir las sensaciones de esta bella ciudad... Vamos que, en mi opinión, podría haberse escrito en cualquier ciudad ocupada por las tropas alemanas, y la historia no hubiera variado su esencia un ápice.

La segunda razón para no ser la novela recomendada de este post es que, sinceramente, me ha costado un gran esfuerzo acabarla, justo al contrario que El Mercader de Café. Reconozco el valor de la obra, reconozco también el gran mérito de que una adolescente escribiera desde el corazón (aunque tengo dudas como muchos, sobre su autoría, pero eso es motivo de otros foros), reconozco su innegable dramatismo, reconozco además que es una visión muy original de la 2ª Guerra Mundial, que puede ser un gran libro para entender la psique de una adolescente, etc., sin embargo... a mí me ha parecido muy repetitiva e incluso algo tediosa en algunos pasajes pero ¡¡para gustos los colores!!

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