El padrino

Hoy os “haré una oferta que no podréis rechazar” y es que, con el objetivo de recomendar buenas novelas y/o buenas adaptaciones al celuloide, en esta ocasión os traigo un best seller de mafiosos, publicado por Mario Puzo en 1969, que evitó que su propio autor acabará con las piernas rotas (enfrentarte a la Mafia es lo que tiene… aunque puede ser más expeditiva) “gracias” a las deudas de juego del escritor con ciertas personas con las que no debía.

Como sinopsis (aunque me extraña que sea necesaria ya que todo el mundo la ha visto… sino, ya estás tardando) la novela y película relata la historia de la familia Corleone, centrándose primeramente en Vito, el patriarca de un imperio dedicado a la mafia. La historia empieza con tres relatos diferentes de gente que acudirá buscando la ayuda de Don Vito (El Padrino), a la boda de Coni Corleone, en la que, por primera vez en años se reúne la familia al completo: Santino Corleone, el hijo mayor del Don, quien le seguía los pasos; Tom Hagen, el hijo adoptivo que se convierte en abogado para ayudar al Don por la tremenda lealtad que poseía hacia él; Fredo Corleone, el hijo del medio; y finalmente Michael Corleone quien, tras haber estado en la guerra, cursaba estudios universitarios lejos de casa, y había vuelto en compañía de su novia y se aferra a la idea de no ser igual a su padre… y hasta aquí puedo leer.

En cuanto a la película (que se convirtió en saga), comentar que, hasta entonces, 1972, un desconocido Francis Ford Coppola dirigió una de las obras maestras del séptimo arte (y ya un clásico) que adaptaba esta estupenda novela, de la mano directamente como coguionista del Mario Puzo (ambos ganaron el Oscar por dicho guión). Donde un magistral Marlo Brando, en el papel del Don (que le valió también una estatuilla de oro, y un joven Al Pacino (en el papel de Michael) clavan dos de los mejores papeles de sus vidas. Junto a ellos, el elenco de estrellas que participan es impresionante: Robert Duvall, James Caan, Diane Keaton. Y la música, de Nino Rota, una banda sonora conocida para siempre.

Si hablamos de diferencias entre libro y película, comentar únicamente que, dada la complejidad y extensión de la novela, muchos capítulos quedaron fuera de esta fidedigna adaptación, aunque Coppola y el propio Puzo las reutilizaron como flashbacks en el Padrino II.

Por último, en lugar de seguir la costumbre de citaros una frase con la que quedarse del libro o la película, os dejo un vídeo que recopila los mejores diálogos de la cinta:

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