El vengador del Rif (Fernando Marías)

Llegué a este autor, y a esta novela, cuando una buenísima amiga nos invitó este verano pasado a visitar, con su familia (increíble anfitriona: gracias, gracias y gracias), su tierra natal, Marruecos, y buscaba una novela entretenida que estuviera ambientada en nuestro país vecino, aunque al otro lado del Estrecho.

Lo primero que debo decir, eso sí, es que casi me la pierdo, porque, lo cierto y verdad, la novela El vengador del Rif está clasificada como Literatura Juvenil. Sin embargo, en mi opinión, esta etiqueta  podría alejar a lectores de cualquier edad que, sin duda, disfrutarán de una buena obra literaria de este escritor bilbaíno, publicada en el 2000.

El propio Fernando Marías es el narrador primero encarnado en un guionista a sueldo que acaba de recibir el encargo de buscar información sobre el escritor Jesús María Sáez de la Encumbrada y una obra suya que trata de los acontecimientos ocurridos durante las revueltas de las tribus rifeñas en Melilla, a principios del siglo XX. Y en este planteamiento nos encontramos con uno de los aspectos más destacables de la novela al presentarse la trama mediante una estructura como la de las Matrioskas: una historia que encierra una historia que a su vez encierra otra más pequeña. Donde primero, el narrador pasa a ser otro, Joaquín Diestro Ruiz, un joven militar con aspiraciones heroicas que se verá atrapado en la cruda realidad de una trama de corrupción y traición en torno a unas supuestas minas de oro. Y además, a través de la historia del vengador del Rif, tendremos noticia del cuento “Los amantes de arena”, otra historia, en este caso de amor, que desde dentro vertebrará los asesinatos y acontecimientos enigmáticos que se van sucediendo.

Incluye referencias histórico-militares, como mencionaba inherentes a la Guerra de Marruecos, colonizado por España en aquella época, y el llamado “Desastre del Barranco del Lobo”, donde las tropas españolas fueron diezmadas por tiradores rifeños, hartos de la invasión extranjera. Como la protección de los intereses de las compañías mineras de la zona obligaba a enviar más tropas desde la Península, los reclutados lo fueron por la fuerza, y su protesta desembocó en varias revueltas populares.

La novela está ambientada en esta época, pero el autor elige hacerlo mediante una novela de aventuras que ácidamente permite destacar los paralelismos entre los colonialismos imperialistas presentes en esa época y los de hoy. Eso sí, presentado todo bajo una cuidada ambientación histórica, una trama apasionante y un estilo ágil y sugestivo, consiguiendo que la narración se deslice de manera tal que  el lector no se imagine cómo acabará la historia hasta las últimas páginas; en las que todas las fichas del mosaico encajan a la perfección: el relato, pues, termina en el mismo punto en el que comienza, de manera cíclica, con un escritor a punto de empezar una novela.

Por último, comentaros sobre el autor: Fernando Marías Amondo, además de escritor, destaca como guionista de cine y televisión. Su primera novela, La luz prodigiosa, vio la luz (valga la redundancia) en 1990, y desde entonces no ha parado de escribir, ganando algunos de los premios literarios españoles más importantes, destacando por encima de todos el Premio Nadal de 2001, el Ateneo de Sevilla de 2005, el Dulce Chacón de Narrativa de 2005 y el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de 2006. En 2010 resultó ganador del Premio Primavera por su novela Todo el amor y casi toda la muerte, al que siguió en 2015 el prestigioso Biblioteca Breve por La isla del padre.

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