Islandia (III): Tierra de Agua

geysirLlamada la Tierra del Hielo, bien podría ser Islandia llamada además la Tierra del Fuego, como ya habéis podido leer en el anterior post. Por lo ya descrito, y lo que podréis leer en estas líneas que os adjunto hoy, Islandia podría llevar como segundo apellido también el sobrenombre de la Tierra del Agua, no en vano, la riqueza de sus fiordos, lagos, cascadas, geyseres y lagunas, bien lo vale.

ovejasLa jornada de salida desde Egilsstađir sirvió para recorrer el Este de Islandia entre sinuosas carreteras trabajadas en escarpadas montañas en medio de los altos fiordos orientales. Destacar en esta zona el gran volumen de ovejas con enormes lanas que os cruzaréis. Una curiosidad de las muchas de Islandia, es que hay más de 600.000 ovejas en la isla, el doble que personas, por lo que será fácil verlas a lo largo y ancho de vuestro viaje.

Respecto a este animal es que veréis grandes granjas alrededor de la Ring Road, ya que en invierno toda esa cantidad de ovejas debe guarecerse en grandes naves con sistemas especiales de luces, imitando el efecto de la luz solar y la oscuridad de la noche para que el horario “interior“ de los animales se pueda controlar de alguna manera (sí, en verano deben encerrarlas a oscuras por las noches porque fuera, en los extensos pastos de tundra no van a sentir ningún cambio horario realmente). Por último, recordaros que tengáis cuidado con atropellar una, la “broma” os saldría carísima, carísima (calculad que un jersey típico de su pelo cuesta “solamente” a partir de 120 euros).

Bueno, sigamos con el recorrido, que me he liado... llegaremos a Höfn: en pocas partes de Iceland percibí tan de cerca nuestra pequeñez como en las proximidades de esta pequeña ciudad, el mayor glaciar de Europa me contemplaba desde la cercanía y era sencillamente espectacular:

GlaciarHöffellsjökullAunque cercanía relativa, porque me esperaba una larga caminata de más de 3 horas (sólo ida) hasta alcanzar la lengua del Glaciar Höffellsjökull. Pero mereció sin duda la pena:

Lenguaglaciar

En ningún lugar el verdor de la naturaleza es tan intensamente verde, el glaciar tan blanco, y la soledad tan absoluta.

Sur y vuelta a Reykjavik

El recorrido del siguiente día fue Höfn - Glaciar Vatnajöjull – Skaftafell - Skógar.  A los pies del mencionado glaciar se inauguró, en 1967, el primer parque nacional del país. Y evidentemente no fue casualidad la elección del lugar: el Parque Nacional de Skaftafell es hoy una de las más célebres atracciones turísticas de Islandia.

Se ofrecen paseos en barcos anfibios por la azulísima laguna, merece la pena sin duda, pero id especialmente abrigados:

lagunaJökulsárlón

La laguna anterior se forma en una de las muchas lenguas del glaciar Vatnajökull:

glaciar VatnajökullTerminando el día llegaremos a Skógar, pero antes una parada obligatoria en Vik para ver los hermosos y simpáticos frailecillos:

frailecilloLa última etapa la dedicamos en volver a la capital, Reykjavick. Seguimos por tanto recorriendo el sur y llegamos a la zona del famosísimo Geysir (=geiser y denominación genérica de todos los pozos de aguas termales del mundo que brotan en forma de chorro hirviendo). Ahora está inactivo pero no su vecino, Strokkur, al que tienes que estar muy atento si no quieres perderte la foto de sus veinticinco metros de altura ¡cada 8 minutos!.

geyser

En dirección a la capital podremos encontrar algún otro sitio impresionante, por ejemplo:

gullfossGullfoss –La Cascada Dorada– es la reina indiscutible y la más conocida de Islandia, y debe su nombre a los reflejos producidos por la luz, y que en los días más soleados forma un arcoiris.

Es el lugar donde se desarrolla el final de la novela comentada El caso del anillo, pero no os desenmascararé el sorprendente final, tan solo comentar que el lugar donde me encuentro en la foto es muy significativo en la trama. La catarata tiene una altura total de 32 metros, y finaliza en un barranco estrecho creando una pared de rocío (hay que llevar chubasquero y tener cuidado con las cámaras, porque puedes terminar empapado).

A tan sólo 40 km de la capital llegaremos al parque nacional de Thingvellir, uno de los lugares más venerados por los islandeses (y parte importante de la novela mencionada: es donde aparece asesinado Agnar Haraldsson, y punto de salida de la investigación de la policía), ya que allí reside desde el año 930 uno de los parlamentos más antiguos del mundo. Además de por su valor histórico, el parque tiene un gran valor geológico: es el único lugar donde es visible la falla atlántica, que separa la placa continental americana y europea.

Como hemos visto a lo largo de los últimos posts Islandia es una tierra joven, aún en formación, y de una geología rica en volcanes, glaciares, gargantas, coladas de lava, acantilados, cráteres o cascadas. Pero también es la Tierra del Agua, agua geotérmica que abunda en el país, ofreciendo a sus habitantes y viajeros grandes posibilidades para probar sus beneficios. Por ello hay muchos sitios donde se puede nadar en agua azulada, caliente y rica en minerales, y el turismo de salud y bienestar se alza con fuerza en Islandia.

El Blue Lagoon o Lago azul es uno de esos lugares, tal vez el más frecuentado por los turistas que buscan relajarse y sanar en un agua con propiedades múltiples.

Lagunaazul1

Y es que la composición de su agua geotermal constituye una mezcla única de ingredientes de alga: rica en sales y otros minerales, sílica y algas azules que confieren el tono característico al lago. Es un lago artificial que se nutre con las aguas procedentes de la cercana central geotérmica Svartsengi (donde te bañas está a 38º). Para acceder a él hay que pagar entrada, y una vez lleguemos a él podemos sumergirnos en sus aguas azules cristalinas, relajarnos en el baño geotermal o dejarnos masajear por la cascada. El balneario ofrece distintos tratamientos de salud y belleza, y también hay varios gimnasios, una tienda y un restaurante. Pero sin duda lo más espectacular es el entorno, de contraste entre el negro volcánico de las rocas con el azul celeste y brillante de las aguas, y las columnas de humo y chorros de vapor surgiendo alrededor, creando un paisaje único e inolvidable.

Lagunaazul2

Quería terminar esta serie de posts sobre Islandia con unos párrafos de la novela El caso del anillo, donde se describe excelentemente un cúmulo de sensaciones que esta inhóspita tierra y sus gentes os ofrecerá si decidís hacer este viaje:

“La forma de creer de la gente es diferente en Islandia que en otros países. Tiene que ser así. Podemos ver el bien y el mal, el poder y la paz en el campo que nos rodea.

No sólo lo olemos, lo oímos, lo olemos, lo sentimos. No hay nada como la belleza del sol del mediodía reflejándose en un glaciar o la paz del fiordo al amanecer. Pero como pueblo, hemos sufrido también el terror de las erupciones volcánicas y los terremotos, el miedo a terminar perdidos en una tormenta de nieve invernal y el lóbrego vacío de los desiertos de lava. En este país puede olerse el azufre.

Pero incluso en los estériles campos de lava podemos ver los primeros y diminutos signos de vida a través del hielo y la ceniza. El musgo que mordisquea la lava, rompiéndola para convertirla en lo que pasará a ser tierra fértil en pocos milenios. Todo este país está en continua evolución.

Dios está aquí mismo. Y también el diablo.”

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