Just Southampton

southampton-1391721_960_720Si nos remitimos a las referencias que en la novela recomendada en el anterior post: Tú te vas, tú te quedas (de M. J. Alridge) puedes leer sobre Southampton, la ciudad donde se desarrolla la trama de la misma, lo primero que se te vendrá a la cabeza es que Southampton es solo (=just) una ciudad fea, gris y lluviosa.

No digo que no pueda ser vista así, sin embargo, mis recuerdos de Southampton son completamente diferentes. Puede ser que gracias a qué, de aquella vivencia, han pasado ya veinticinco años (¡Dios, cómo pasa el tiempo!) pero sobre todo, ¡porque estuve los dos meses de verano!, por lo que la lluvia no fue mi acompañante (es más, fue uno de los veranos más calurosos que recordaban por aquellas tierras).

¿Y qué hacía yo por Southampton siendo un joven estudiante? (lo de imberbe va a ser que no, ni siquiera recuerdo no afeitarme “everyday”). La respuesta es bien fácil: aprender inglés.

2275034_2bb23d8fY como muchos españoles, para conseguirlo, tomé la decisión de encontrar (ayudado un mucho por mi padre) un trabajo de prácticas en verano en Inglaterra.

Todavía recuerdo el nombre de la empresa Cory Brothers Shipping (existe aunque por lo que he podido ver en internet ha crecido exponencialmente en estos últimos 25 años), y lo bien que me acogieron aquel verano.

Debo reconocer eso sí que la aventura por aquellas tierras no fue inicialmente un camino de rosas ni mucho menos: lejos de la familia, los amigos y la novia de entonces (en aquella época no existían los móviles ni internet), sin dominar el idioma, sin conocer a nadie… Pero bueno, gracias a un compañero escocés de la empresa (John me acogió, previo pago del alquiler de una habitación, en casa de su madre, donde vivía -pagando también el alquiler puesto que ya había cumplido los dieciocho años- junto a una hermana –que no pagaba porque era menor de edad… igualito que en España-) y a otro compañero, hooligan del Real Madrid, las cosas fueron mejorando poco a poco… como mi nivel de inglés.

Vivir con una familia, y no en la soledad absoluta de un hotelillo; aprender las tareas administrativas que me encargaban (fotocopiar, calcular impuestos, acercarme al puerto a entregar alguna documentación, hacer inventario de las cargas que traían los inmensos barcos a puerto, enviar/traducir los telex a/desde países de habla hispana con los que la empresa trataba –algún joven estará buscando ahora mismo qué coño es un telex-); jugar en el campeonato de fútbol interempresas (como decir Iñigo no les salía ni medianamente bien, el compañero hooligan me rebautizó como Hugo… de apellido Sánchez ¡Dios, cómo pasa el tiempo!); aprender a jugar al billar con mi compañero escocés… fueron haciendo más llevaderos aquellos dos meses.

high_streetDe todos modos, volviendo de estos recuerdos que seguramente no interesan a nadie, Southampton, aunque no la recuerde lluviosa y gris, tampoco es que sea la más bella del mundo que yo he podido visitar, pero admitiré que también tiene sus encantos.

Por ejemplo, esta ciudad  de más de 230.000 habitantes, situada en el condado de Hampshire, a 120 kilómetros de Londres, tiene una de las comunidades estudiantiles más grandes del Reino Unido (un sexto de la población), por lo que la fiesta, si eres joven, está asegurada y hay bastante buen ambiente. Todos los días hay movimiento, actividades y parties everywhere. Y cuenta con dos universidades: la University of Southampton (entre las mejores 100 del mundo) y la Southampton Solent University, situada en el centro de la ciudad, sin tanto prestigio y dedicada a carreras de letras, principalmente

Otro encanto de Southampton, y lo que le ha dado fama (y a mí trabajo, cuando era joven) es su gran e importante puerto comercial, el cual, ya con los romanos, hizo de esta ciudad un centro de abastecimiento para el resto de ciudades de la zona. Es por tanto, una ciudad completamente abierta al mar por prácticamente todos sus lados. Como curiosidad, en su época miles de emigrantes se embarcaron desde allí hacia América, convirtiéndose en lugar de partida para los que querían iniciar una nueva vida al otro lado del charco. Por ello, al igual que otros transatlánticos de la época, el Titanic zarpó también desde el puerto de Southampton (en la ciudad varios monumentos conmemoran la tragedia, como por ejemplo Titanic Engineer Officers Memorial, situado en el East Park, un monumento de piedra, con la escultura de un ángel, que recuerda que la mayor parte de los pasajeros del barco procedían de la ciudad, contándose 549 víctimas en el famoso naufragio). Si eres de los curiosos de esta historia deberás visitar el SeaCity Museum que tiene una sala dedicada exclusivamente al Titanic y a su relación con la ciudad.

Titanic

Otros lugares de interés que puedes visitar son:

Bargate: construida alrededor del año 1180, hacía las veces de entrada y salida de la ciudad en su período amurallado. Desde ella accedes al casco antiguo donde todavía se conservan parte de las murallas y algunos edificios de época.

La Casa Tudor: Situada en el extremo de Blue Anchor Lane, esta casa de principios del siglo XVI sirvió de residencia para la dinastía Tudor. Hoy hace las veces de casa museo y la podéis ver en una de las fotos anteriores

Southampton Common: el parque más grande y más bonito de Southampton con diferencia.

East Park: Considerado uno de los parques más bonitos de la ciudad, está situado entre la Southampton Solent University, el Watts Park y el centro de la ciudad.

St Mary’s Church: es la iglesia más grande de Southampton y una de las primeras iglesias que construyeron los sajones en territorio británico. Su construcción original data del siglo VII, aunque ha ido sufriendo ampliaciones y remodelaciones a lo largo de los siglos.

Por último destacar que Southampton cuenta con muy buenas y baratas conexiones de transporte: viajar a Londres (hora y media) en tren te puede costar desde £1.00 por trayecto si reservas con antelación en la página de megabus. Si decides ir, visita mis posts anteriores sobre la capital británica:

Bueno, me despido hasta próximos posts. Cheerio.

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