La Roma Cristiana

romareligiosaEmpezaré este post por los lugares de culto de los primeros cristianos que habitaban y convivían como podían en la gran Roma Imperial: las CATACUMBAS.

Debéis salir hacia el sur de la ciudad (Via Appia) y ver alguna de las tres existentes en esta zona: San Calixto (las que visité yo), San Sebastián y Domitilia.

Aunque es aconsejable un vehículo, volver andando (si estáis preparados físicamente) fue toda una experiencia: entrar por la puerta de la Appia Antica, una de las 18 que se abren paso en la muralla aureliana que rodea Roma, y el paseo entre fantásticas villas y palacetes, antes de llegar a las Termas de Caracalla, sin duda, son un gran recuerdo que no olvidaré.

SAN JUAN DE LETRÁN: Erigida en el siglo IV por Constantino el Grande, en honor a San Juan Bautista y al evangelista San Juan, la Archibasílica “di San Giovanni in Laterano” es la primera iglesia que se construyó en Roma (por eso recibe el título de Cabeza y Madre de todas las iglesias), y curiosamente la Catedral de la ciudad (no, no es San Pedro).

Las puertas centrales de bronce son las originales que se utilizaban en la Curia romana, situada en los Foros Imperiales (ver Roma Imperial). La Archibasílica presenta un interior grandioso y profusamente decorado, desde los techos hasta los suelos decorados con mosaicos sobre los que se erigen imponentes columnas y colosales estatuas.

sanjuandeletran SAN PABLO EXTRAMUROS: Aunque tampoco está situada en el centro de la ciudad, recomiendo que os desplacéis hasta ella para contemplar sus impresionantes mosaicos. Erigida en el siglo IV d.C., la Basilica di San Paolo fuori le Mura es la segunda en tamaño por detrás de la de San Pedro.

Tras la ejecución del apóstol San Pablo en el siglo I d.C., sus seguidores levantaron un santuario sobre la tumba. Ha sufrido muchas remodelaciones y añadidos desde entonces, como por ejemplo, el precioso claustro, los mosaicos o el baldaquino del siglo XIII. En la parte superior de las paredes se pueden observar los retratos de los diferentes papas que se han sucedido a lo largo de la historia, mientras una luz dorada ilumina al papa actual. También merece la pena contemplar el atrio de 150 columnas, o su magnífico claustro.

escanear0012SANTA MARIA MAGGIORE: La Basílica de Santa María la Mayor es la basílica católica más grande dedicada a la Virgen María y al igual que si estuviera formada por retales, la iglesia resume las etapas más importantes por las que pasó el arte cristiano en Roma.

Edificada sobre un templo pagano que rendía culto a la diosa Cibeles, la Basílica de Santa María la Mayor fue construida a mediados del siglo IV bajo las órdenes del Papa Liberio. Según la leyenda, la Virgen apareció ante el Papa indicándole las instrucciones para la construcción de la iglesia, y la forma de la planta fue diseñada por una milagrosa nevada.

escanear0019SAN PIETRO IN VINCOLI: La Basílica de San Pietro in Vincoli (San Pedro Encadenado) es visita obligada sin discusión: fue construida en el siglo V para albergar las cadenas con las que San Pedro fue encarcelado en Jerusalén (cuenta la leyenda que la emperatriz Eudoxia regaló al Papa León I una de las cadenas. Años más tarde, la segunda cadena fue llevada a Roma, donde milagrosamente se unió a la anterior).

Otro de los principales atractivos de la basílica, muy sencilla y escasamente decorada, es el mausoleo del Papa Julio II, compuesto por una impresionante estatua de Moisés realizada por Miguel Ángel entre los años 1505 y 1515. moisesSANTA MARÍA IN COSMEDÍN: La iglesia, al lado del Tíber, y enfrente del Barrio del Trastevere, fue construida en el siglo VI sobre los restos del Templo de Hércules, y recibe su nombre del adjetivo griego kosmidion (bello), gracias a su abundante decoración. A pesar de que actualmente la iglesia prácticamente carece de adornos, aún conserva algunos bellos elementos decorativos como los mosaicos del suelo, el trono del obispo, el coro y el baldaquino.

bocadelaverdadJunto al porche se alza un esbelto campanario románico que fue añadido al templo en el siglo XII. Y en la fachada, restaurada con un aspecto medieval, tiene un pórtico con siete arcos en el que los turistas se agolpan para introducir la mano en la mítica Boca de la Verdad (Bocca della Veritá) que atrapará a aquel o aquella que ose mentir…

SANTA MARÍA DEL TRASTEVERE: Exteriormente la iglesia (anteriormente visible en la foto de la Plaza) destaca por los impresionantes mosaicos dorados de la fachada y por su campanario, que data del siglo XII. Una vez en el interior, el edificio se divide en tres naves por medio de una veintena de columnas procedentes de las Termas de Caracalla (sí, la iglesia esquilmó gran parte de la grandeza de la Roma Imperial)

A pesar de los preciosos retablos y otros elementos decorativos que inundan la iglesia, los ojos de los visitantes se centran especialmente en el mosaico dorado situado en el ábside. A la izquierda del Altar Mayor se puede visitar la Capilla Altemps, decorada con estilo barroco, en la que se puede ver a la Madonna de la Clemenza, una imagen de la Virgen realizada a tamaño real. Al principio de la nave a mano izquierda se encuentra la escultura de San Antonio, famosa por conceder deseos. Son muchas las personas que dejan sus peticiones.

SAN PEDRO: precisaría un post especial hablar de la Basílica de San Pedro, símbolo inequívoco del catolicismo y de la pequeña Ciudad del Vaticano, elevada al rango de Estado en 1929 y también el país más pequeño de Europa. Tan pequeño (0,44 kilómetros2 y 900 habitantes) que marcarlo como un nuevo país, entre los visitados en este blog, ha sido imposible: ni siquiera está entre la lista de posibles.

En esta visita (recuerdo que no está permitido llevar pantalones cortos o camisetas con los hombros al aire –al igual que en la mayoría de iglesias de Roma-), la cual os llevará al menos toda una mañana, podréis disfrutar, además de la Plaza (ya comentada en el post anterior) de:

  • La Basílica de San Pedro: la imponente fachada del siglo XVII realizada por Carlo Maderno ya permite imaginar las dimensiones mastodónticas de la Basílica de San Pedro, uno de los templos más grandes del mundo.      sanpedroRecomiendo empezar por subir a la Cúpula (abren a las 7 de la mañana y aunque la subida es con una empinada y estrecha escalera de caracol en su último tramo, no apto para todos los corazones y piernas, merece la pena). Creada por Miguel Ángel sorprende por sus dimensiones y por su armonía. El mejor adjetivo, de su interior y de las vistas da Plaza de San Pedro y todo Roma, es con toda seguridad la de IMPRESIONANTE, sin duda, una de las experiencias inolvidables de Roma.
  • Una vez descendamos y visitemos el grandioso interior (aquí el mejor adjetivo sería probablemente, DIVINO) aconsejo acercarse a apreciar la Pietá, escultura de Miguel Ángel cuya técnica y emotividad han cautivado con mucha razón al espectador y visitante durante los últimos siglos. pieta
  • Los Museos Vaticanos: a la Ciudad del Vaticano hay quién le ha bautizado como la “Ciudad de la Fe”, ya que quién visita sus museos suele dejarla allí, y parte de la culpa de ese dicho popular la tienen sus museos: debéis armaros con paciencia para las colas (abstenerse fines de semana), pero, una vez dentro, contemplaréis, como yo, abrumados el despliegue de belleza y riqueza, amasado a lo largo de veinte siglos de poder, expolios y regalos recibidos. Eso sí, la colección artística es sencillamente ESPECTACULAR.
  • La Capilla Sixtina: capilla sixtinaEn este caso no tengo adjetivos para describir lo que las manos del genio de Miguel Ángel supo expresar en el techo y paredes de la Capilla, sin palabras me quedé durante muchos minutos. SÍ, yo sin palabras: los que me conocéis en persona afirmaréis con rotundidad, “eso debo verlo para creerlo”, pues “hermanos, en verdad os digo que…” si en algún lugar del mundo hay que tener fe y creer, éste es el sitio perfecto.

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