La Roma Imperial

romaimperialEl Imperio Romano (primero en forma de República y después bajo el poder de distintos Emperadores) se extendió durante más de doce siglos y ha sido, sin duda, uno de los más grandes existentes.

“Todos los caminos conducen a Roma” es una frase que habréis oído en alguna ocasión, y debe su origen al intrincado sistema de comunicaciones terrestres construido por los romanos se extendía desde África oriental a los bosques de Germania, desde la Península Ibérica hasta el Cáucaso y desde Inglaterra al Golfo Pérsico.

Cerca de 400 vías, con más de 70.000 kilómetros de longitud, unían Roma con las zonas más recónditas del Imperio. Esta telaraña y la férrea disciplina de sus legiones fueron sin duda claves en la expansión de Roma, una ciudad que dominó el mundo conocido bajo las caligae (sandalias), pila (jabalinas) y sphata (espadas) de sus legionarios.

El centro de este inmenso dominio era una inmensa urbe, que ya con Julio César (44 a.C.) rondaba el millón de habitantes, y cuyos máximos exponentes de poder debéis visitar:

FORO: la cuna de la historia de Roma es el monte Palatino, la más céntrica de las siete colinas de Roma. Debajo de esta colina se encuentra el Foro Romano y los Foros Imperiales, epicentro de la vida política, económica, religiosa y social del mundo antiguo. Como podéis ver en la foto, también en dicho Foro se encuentra el Arco de Tito, conmemorando su triunfo sobre Jerusalén.

escanear0043MERCADO de Trajano: situado entre el Foro de Trajano y las laderas del Quirinal, considerado antiguamente una de las maravillas del mundo clásico. En este mercado se podía adquirir prácticamente de todo: pescado fresco, especias del medio y lejano oriente, fruta, flores, sedas y telas.

COLUMNA TRAJANA: construida por Apolodoro de Damasco (el que haya leído la novela Circo Máximo recordará la construcción del descomunal puente que Trajano le ordena construir cruzando el cauce sur del Danubio) conmemora las victorias de Trajano sobre los dacios.

Inicialmente coronada por un águila, símbolo de las poderosas legiones romanas, fue sustituida ésta por una estatua del propio Trajano. Y después, por una de San Pedro en el siglo XVI… no sé si estaréis de acuerdo, pero, el verdadero origen de la columna debería recuperarse y el aquila, estandarte de las cohortes, volver a dominar el capitel de la misma.

Por cierto, en Roma existe otra columna conmemorativa muy famosa, la Columna de Marco Aurelio. Está situada en la Piazza Colonna, a la que da su nombre, y fue levantada tras la muerte del emperador Marco Aurelio (para los cinéfilos, comienzo de la película Gladiator) para celebrar sus victorias en las Guerras Marcomanas (contra los germanos y los sármatas en el norte del Danubio).

COLISEO: A muy poca distancia, del Foro, se encuentra el Anfiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo, una de las nuevas siete maravillas del mundo, y monumento que sirve de símbolo a la Antigua Roma. Es el principal escenario de la primera novela, Los asesinos del emperador, de Santiago Posteguillo.

coliseoSu construcción comenzó bajo el mandato del emperador Vespasiano en el año 72 y terminó ocho años después bajo el emperador Tito, ya mencionado. Podía albergar más de 50.000 personas y estuvo activo durante más de 500 años

Merece la pena entrar para ver los distintos niveles inferiores de lo que era el mayor espectáculo del mundo, aunque hay que esperar normalmente algo de cola (para solucionar este problema, ahora ya se puede adquirir la entrada anticipada, por ejemplo, conectándose al portal www.pierreci.it).

Por la noche/atardecer también es aconsejable acercarse a “tirar” unas cuantas fotos del espectacular monumento.

Para los cinéfilos os dejo un buen video (autora: Katherine García) donde se mezclan fotos de esta maravilla e imágenes del escenario majestuoso de la película de Ridley Scott, Gladiator.

Para el recuerdo colectivo quedará la escena en la que el oscarizado Russell Crowe, en la arena y ante el emperador Cómodo, nos ponía la piel de gallina al girarse y, mientras se quita el casco que le oculta, decir:

“Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del norte, general de las legiones Mérix, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio; padre de un hijo asesinado, marido de una mujer asesinada y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra”

ARCO DE CONSTANTINO:  Justo al lado del Coliseo queda empequeñecido este arco de triunfo, que no es el único que podréis recorrer por los vestigios de lo queda de la época gloriosa de Roma: el Arco de Tito mencionado anteriormente en el Foro, o el de Septimio Severo por ejemplo.

Aprovecho para recomendar en este punto alquilar unas vespas y manejarse por el caótico tráfico romano, es en sí toda una aventura, pero además, de este modo, podéis emular a Gregory Peck y Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma. ¡Ojo! La parte que rodea al Coliseo la acaban de cerrar al tráfico este agosto para protegerlo de la contaminación por los muchos vehículos que circulaban a diario por aquí. Yo tuve la suerte de poder hacerlo.

TERMAS DE CARACALLA: o Termas Antoninas, fueron unos baños públicos de la Roma Imperial. Actualmente, las extensas ruinas de estas termas son una atracción turística que vale la pena visitar, aunque fueron despojadas de sus esculturas y demás riquezas desde fecha temprana, se conservan aún grandes fragmentos de mosaicos, algunos de ellos correspondientes a la planta superior del edificio, que se desplomó. No obstante, si utilizamos la imaginación, podemos intuir la grandeza de las termas de Caracalla.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEstos enormes baños (no existían en la trilogía de Posteguillo, ya que son posteriores a Trajano) podían acoger cada día a unas 2.000 personas en sus piscinas, gimnasios, bibliotecas, tiendas y jardines. Y sin duda, tienen algo especial, sobre todo una sensación de sosiego fuera de lo común, dentro de la ajetreada y ruidosa Roma.

PANTEÓN: mención especial debo hacer a uno de los monumentos más impresionantes de la Roma Imperial, el Panteón o “Templo a todos los dioses”, una belleza de difícil arquitectura y que a mi me dejó con la boca abierta.

La bóveda, construida con un cemento a base de cenizas volcánicas que se ha mantenido intacto durante más de 2.000 años, tiene un diámetro de 43,30 metros (la de San Pedro mide 42,56). La altura es igual al diámetro, por lo que el interior forma una esfera ideal, perfecta y armoniosa que se ha mantenido increíblemente conservada, hasta hoy. Allí está enterrado el pintor Rafael, y donde hoy hay estatuas de santos, en la Roma clásica se alzaban dioses y diosas.

panteon CIRCO MÁXIMO Para el último monumento he dejado por sus especiales implicaciones el grandioso Circo Máximo, escenario fundamental en el devenir de los acontencimientos de la novela de Santiago Posteguillo del mismo título comentada en el post que ha dado pie a esta serie sobre Roma.

Os adjunto dos fotos, el antes (maqueta)…

CircusMaximusmaqueta… y en la actualidad.

CircusMaximusComo véis, es una mera zona verde donde los romanos hacen ejercicio o pasean a sus canes, no dice realmente nada, salvo la dimensión. Tendréis que hacer un esfuerzo de imaginación, o un viaje en el tiempo de la mano de la novela recomendada, para comprender su importancia en la Roma Imperial. Como dato... albergaba una capacidad para 250.000 personas.

En el siguiente post avanzaremos en la historia de Roma, y nos adentraremos en otra Roma espectacular: la Roma de las plazas y las fuentes. Ciao.

2 comentarios en “La Roma Imperial

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