Lago Como

IMG_1280Además de la ciudad de Milán (comentada en anteriores posts: MIlán (I) y Milán (II)), destacaría de la capital lombarda sus alrededores, en especial el Lago di Como, a menos de una hora en tren (en la estación Cadorna) hacia el norte.

Lo primero, una vez nos deje el tren en la bellísima ciudad de Como, nos dirigiremos hacía el puerto del lago, y a unos metros, en la orilla a la derecha, recomiendo tomar el funicular que nos subirá a Brunate. Brunate es un pequeño pueblo al que los lugareños conocen desde siempre como el balcone delle Prealpi” por las increíbles vistas de las altas y perennemente nevadas montañas centroeuropeas que se pueden ver tras el extenso lago.

Según iremos subiendo las vistas irán tomando forma ante vuestros ojos: a la izquierda Como, una preciosa alfombra de piedra, madera y cristal que descansa a los pies del famoso lago al que da nombre la ciudad. Éste, extendiendo el profundísimo azul de sus aguas hasta perderse a su derecha, muchas millas a lo lejos. Y entre verdes y frondosas colinas, los Alpes a vista de pájaro.

Os recomiendo pasear, perderos entre las escondidas y fascinantes villas de Brunate, mirar el lago una y otra vez entre sus árboles centenarios, con el único sonido de los pájaros acompañando vuestro andar. El lugar os enamorará; sin duda, es un paraíso, una parcela del cielo que bolsillos muy pudientes han podido comprar en la tierra. A mi memoria vino aquella soleada mañana, además de una gran envidia por aquellos desconocidos propietarios, la famosa y manida frase de que el dinero no puede dar la felicidad. Con las vistas que teníamos delante, el dinero sin duda, sí ayuda a comprarla.

IMG_1284Tras el inolvidable paseo decidimos tomar un barco para navegar por el lago, el cual presenta una característica forma de “Y” invertida y se desarrolla en tres ramificaciones: la de Como al suroeste, la de Lecco al sureste y la de Colico al norte. En el punto de encuentro de las tres ramificaciones está la bella población de Bellagio y hacía allí nos dirigimos.

De esta excursión guardo un magnífico recuerdo, que mejor os dejo en forma de galería de fotos:

El magnífico paisaje ha encantado e inspirado, a lo largo de los siglos, a artistas y viajeros, desde el escritor francés Flaubert a los músicos Gioachino Rossini o Giuseppe Verdi y Vincenzo Bellini, que aquí escribió la ópera "Norma". El lago además, ha sido lugar de nacimiento de ilustres personajes como el físico italiano Alessandro Volta, inventor del primer generador de energía eléctrica, la pila. Hoy en día sigue acogiendo personajes de la jet set, que se enamoran del espléndido escenario del lago y del encanto de sus alrededores.

Además del mencionado Bellagio comentar que en los municipios de Moltrasio y Lenno, no hay que dejar de visitar Villa Passalacqua y Villa Balbianello, set de escenas de la saga La Guerra de las Galaxias (El ataque de los clones) y 007- Casino Royal.

De vuelta a Como, y antes de tomar el tren de vuelta a Milán, comentaros que la ciudad cuenta con un bellísimo casco histórico plagado de tesoros arquitectónicos es una pequeña población con una muralla y torres medievales, y tiene además de una inmensa Catedral.

Recordar por último que, al aspecto histórico y cultural del Lago de Como se añade el deportivo y el de las actividades al aire libre. Es, de hecho, un destino excelente para los amantes de las vacaciones activas: en verano los apasionados de los deportes acuáticos pueden practicar vela, canoa, windsurf, moto acuática, esquí náutico o incluso Kite surf (os recomiendo que visitéis triplekite si sois amantes de este deporte). Mencionar también que, gracias a deportes como el ala delta, el parapente o el vuelo sin motor se puede gozar de un punto de vista privilegiado de los espléndidos panoramas que ofrece el lago. Los aficionados a la montaña pueden dedicarse a la escalada o hacer estupendas excursiones, senderismo, mountain bike o paseos a caballo. También el golf dispone aquí de un puesto de honor con 7 campos de fama internacional en medio del verde. En invierno las estaciones de esquí de los Piani di Bobbio y del Pian delle Betulle ofrecen kilómetros de pistas perfectamente practicables, además de numerosos anillos equipados para la práctica del esquí de fondo, del esquí de travesía o con raquetas de nieve.

Como habéis podido ver, en estos últimos posts, Milán y sus alrededores tienen una oferta inigualable, si tenéis la oportunidad de acercaros, no os lo penséis ni un segundo. Ciao.

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