Milán (I): el Duomo

IMG_1241En el anterior post os recomendaba La cena secreta de Javier Sierra. Esta novela transcurre en Milán, la gran ciudad del norte de Italia, y capital de Lombardía.

A pesar de ser más pequeña que Roma, Milano es la locomotora económica de Italia; una ciudad eminentemente industrial pero que, curiosamente, es conocida en el mundo entero como referente de la moda, más incluso que París, Londres o Nueva York.

Cierto es, como me había avisado todo el mundo que la conocía, que es una ciudad algo alejada de otras bellísimas ciudades italianas, véase Roma (ya comentada en posts anteriores), Venecia o el ejemplo máximo, Florencia, donde cada esquina se convierte en arte (ciudades que recomendaré en posteriores posts), pero el hecho comparativo no resta encanto a Milán.

Tras tomar el cómodo tren desde el aeropuerto, llegar al hotel y dejar el equipaje, la noche caería pronto y decidimos, antes de cenar, acercarnos al lugar y centro turístico por excelencia de Milán, la Plaza del Duomo, donde se concentran dos de los símbolos más representativos de esta bella ciudad, y que yo tuve la fortuna de conocer el año pasado:

El Duomo

La Catedral de Milán, también conocida como Duomo (del latín Domus Dei o Casa de Dios), es la tercera más grande de Europa y puede albergar a 40.000 fieles en su interior. En este particular pódium, queda solamente por detrás de San Pedro del Vaticano… y Sevilla. Su construcción empezó en 1386, aunque no terminó hasta, casi, cuatrocientos más tarde.

Describir su impresionante fachada de mármol es casi misión imposible porque es de una belleza única, mejor os dejo unas imágenes para haceros una idea vosotros mismos

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Comentaros que la visita a su interior la tuvimos que posponer, por la hora, pero os adelanto que la entrada a El Duomo es gratuita y su interior goza casi de la misma grandiosidad que su exterior. Aunque el paso de los años ha oscurecido el resplandor de los inmensos cuadros que cuelgan de sus paredes, el contraste con la luz natural que atraviesa las perfectas vidrieras del siglo XV, les sigue dando una belleza impactante.

Respecto a las comentadas vidrieras, donde se incluyen imágenes sacadas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, decir que debéis deteneros en cualquiera de ellas, y simplemente contemplar como el vidrio se hace arte (las ventanas del coro son consideradas las mayores del mundo), sin palabras os dejarán.

También en el interior de la Catedral recomiendo visitar la cripta, donde reposan los restos de San Carlos Borromeo y las capillas, dedicadas a diferentes santos, que jalonan los dos laterales de la nave central, aunque sinceramente, en comparativa con el exterior o las vidrieras, pasan completamente ya desapercibidas.

MadonninaDe vuelta al exterior, y desde la magnífica Piazza del Duomo, otro comentario sobre esta gran obra de la arquitectura, es el detalle de la estatua de la Virgen sobre la aguja mayor de la Catedral, y que llaman la "Madonnina" (de Giuseppe Perego, en cobre dorado y que representa a la Virgen Asunta).

Desde su colocación (1774), es un símbolo de la ciudad.

Por último, recomendar la visita por la noche, la iluminación resalta su belleza.

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Galleria Vittorio Emanuele II

En el mismo lateral de la Piazza del Duomo se encuentra esta impresionante galería, construida entre 1965 y 1877 para comunicar la Catedral con la Piazza della Scalla, un “mall” formado con dos arcadas perpendiculares que se cruzan formando un octágono.

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IMG_1249Lujosas firmas de moda, inalcanzables para los mortales bolsillos de la mayoría (Prada, Gucci, Armani…), comparten espacio con caros restaurantes y cafeterías (histórico establecimiento por ejemplo el Café Biffi, es de 1867) en una galería de hierro y vidrio “belle epoque” diseñada en el siglo XIX.

La cúpula de cristal, que ilumina una amplia plaza octogonal, merece evidentemente una pequeña tortícolis.

Las principales atracciones turísticas se concentran alrededor de la Piazza del Duomo, presidida en el centro por una estatua de Vittorio Emanuele II, primer rey de Italia, por lo que os aconsejo tomar como punto de referencia física su Catedral y si tenéis tiempo suficiente, descubrir el resto de la ciudad a pie y olvidaros así del transporte público.

En el próximo post descubriremos otros tesoros inolvidables de Milán, os espero. Ciao.

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