Millenium (Stieg Larsson)

Hoy traigo a mi blog la trilogía de  Stieg Larsson llamada Millenium (nombre de la revista donde trabaja el periodista Mikael Blomkvist, el protagonista masculino) compuesta por los títulos: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire. 

Sé que han pasado años desde el enorme boom que supuso la aparición de estas novelas negras nórdicas  en nuestras vidas, y sé que resulta difícil decir algo sobre ellas o sobre sus conocidos autores que no se haya dicho ya antes, pero antes de comentar la presente trilogía me parece conveniente preguntarse inicialmente el porqué del éxito de esta novela costumbrista criminal.

La respuesta bien podría ser la facilidad y arraigo de este género en las “sociedades del bienestar”, probablemente al descubrir cómo, países tan envidiables y socialmente avanzados teóricamente como Noruega, Suecia, Finlandia o Islandia son los países desarrollados con mayores tasas de delitos por mil habitantes de toda la UE, donde el índice de suicidios y de alcoholismo supera cualquier porcentaje admisible, donde el 20% de las mujeres reconoce haber vivido algún episodio de violencia doméstica, o el acoso escolar (¿la mejor educación del mundo?) causa estragos con casi un 18%, según diferentes estudios… está claro que algo no funciona y estas novelas plantean ciertas respuestas.

Otra cuestión que quiero traeros también al hilo de Millenium es, recordar al menos, a algunos de los más famosos representantes de la novela negra y policíaca que yo os recomendaría:

  • Arnaldur Indridason (Islandia): autor del que ya hablé en el post sobre novelas que transcurren en la isla de hielo, cuando recomendaba su novela La voz, y que incluye una extraordinaria capacidad narrativa y un autor que se desenvuelve, como pocos, en la tradición más realista del género negro: aquella que antes de construir una trama repleta de recovecos intransitables para el lector prefiere, sencillamente, contar una historia: con sus silencios, sus aplazamientos, su suspense, su interés personal, su cercanía al lector.
  • Henning Mankell (Suecia): sin duda uno de los mayores éxitos de la novela escandinava de la mano de la serie protagonizada por su inspector Wallander donde Mankell presenta el concepto más clásico en su concepción de la novela policíaca, y donde se muestra como un verdadero maestro de la intriga y de la acción, inteligente, comprometido, metódico, riguroso, y si cabe emplear un único adjetivo: profesional. Y un protagonista atropellado por la posmodernidad, con la sensación permanente de fracaso por su matrimonio roto y la complicada relación con su hija, lastrado por el sobrepeso y su afición al alcohol que, sin embargo (o precisamente por eso), se ha convertido caso a caso en uno de los más interesante sabuesos de la novela negra universal en una colección seriada de 12 novelas como Asesinos sin rostro (1991), Pisando los talones (1997) o Huesos en el jardín (2013)
  • Jo Nesbo (Noruega): nacido en Oslo en 1960, ha hecho de la escritura su otra pasión, pues también es el líder de la banda de rock Di Derre y es una de las últimas sensaciones entre los seguidores del género negro (yo me incluyo) cuyo protagonista en muchas de sus novelas es el antihéroe Harry Hole, un agente de policía ascendido a comisario en un Oslo lleno de drogas, asesinatos, venganzas y castigos, que es el culpable de que hoy se le conozca como uno de los grandes autores policíacos escandinavos. Y esas son palabras mayores.
  • Camilla Läckberg (Suecia): en la novela negra sueca no todo es cosa de hombres. Esta joven novelista nacida en 1974 ha logrado un enorme éxito con sus novelas de aire clásico (se confiesa entusiasta admiradora de Agatha Christie) en un buen puñado de países. En España, Maeva ha traducido sus siete primeras novelas de la serie de historias ambientadas en su Fjällbacka natal: destacando La princesa del hielo o Las hijas del frío. Muy recomendable.
  • Asa Larsson (Suecia): nacida en Kiruna, en 1966, es otra buenísima representante femenina y autora de Sangre derramada o la excelente Aurora Boreal, donde el peso de los personajes recaen en protagonistas femeninos como característica diferenciadora. Sin duda, una novela muy visual.

Pero volvamos a Stieg Larsson y su trilogía Millenium, un BESTSELLER con mayúsculas y el gran éxito de la literatura policíaca nórdica a nivel mundial, cuyo autor murió de un infarto en 2004 sin ver publicada la primera parte de la trilogía y con la segunda y tercera ya escritas; y sin duda, uno de los que mejor ha sabido transmitir cómo la sociedad sueca está sometida a las mismas perversiones que otras sociedades modernas, provocando, eso sí, las más controvertidas reacciones, y contando por ello con fervientes seguidores y detractores por igual.

Vaya por delante que yo formo parte del grupo de fervientes seguidores y que devoré las tres novelas como si no hubiera un mañana (puedo estar de acuerdo en ciertos momentos de anticlímax, en soluciones novelísticas en determinados momentos un tanto “ajustadas con calzador”, pero me sigue apasionando la posibilidad de que la justicia triunfe en un mundo demasiado cruel e injusto) gracias a uno, en mi humilde opinión, de sus puntos fuertes: la escenificación novelística del periodismo de denuncia, afinando los detalles a su último extremo, contra la extrema derecha y la corrupción económica.

Amén, como no de su principal atractivo: conocer a su protagonista femenina (para mí, la verdadera estrella y personaje esencial de la trilogía), la 'hacker' Lisbeth Salander, y que representa el hilo argumental de Millenium, de la que no pienso decir nada más para no hacer spoiler y  así os animéis a conocerla, eso sí, por vuestra cuenta y riesgo.

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