París (IV): Trocadero, Tullerías, Notre-Dame, Barrio Latino, Torre Eiffel

Continuando con mis recomendaciones sobre París y siguiendo la ruta que dejaba en el anterior post, en el Arco del Triunfo, nos situaremos en la Plaza de Trocadero que debe su nombre desde 1823, cuando los soldados franceses celebraron allí la victoria en la batalla homónima de la Bahía de Cádiz. La plaza linda con la explanada del Palacio de Chaillot al sureste, desde donde se puede divisar la hermosa Torre Eiffel y el cementerio de Passy (al oeste). Bajo la Plaza Trocadero se ubica la estación de metro homónima y en el centro podemos

Desde la Plaza de Trocadero nos acercaremos hasta la Torre Eiffel: la estrella y símbolo de París (y visita obligada); recordándoos que, sin duda, merece la pena subir después de haber recorrido la ciudad (por eso la comentaremos más tarde), por lo que pasaremos por debajo y seguiremos rumbo a Los Inválidos (ya comentados en post anterior), cruzando los Campos de Marte (más que un parque es una explanada, verde pero una explanada).

Después volveremos a pasar por la Plaza de la Concordia, y cruzaremos el Jardín de las Tullerías, un extenso parque de estilo florentino que debe su nombre a las fábricas de tuilles o tejas que se situaban antiguamente en dicha localización. Como parque tampoco es de los mejores que he visto. Eso sí, al final del parque llegaremos al probablemente museo más famoso del mundo: el Louvre. El cual desgraciadamente no pude visitar por horarios y falta de tiempo (de todos modos, así tengo otra excusa para volver a París)

Continuaremos camino a orillas del Sena, y llegaremos hasta la llamada Isla de la Ciudad o Île de la Cité, una isla natural que forma el río parisino, donde, según las crónicas, fue el origen fundacional de la ciudad; y donde se encuentra localizada una de las visitas obligadas de París: Notre Dame

Construida entre 1163 y 1245, la Catedral de Notre Dame (es decir, Nuestra Señora, ya que está dedicada a la Virgen María) es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo, y ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos ocho siglos se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas. Aunque lo más famoso son sus dos torres de 69 metros (387 empinados escalones), desde contemplaréis muy buenas vistas de París, visitaréis el campanario en el que vivió el mítico Jorobado de Notre Dame y veréis de cerca las múltiples gárgolas. Sin duda una de las bellezas de París.

Destacar que en Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

Una vez visitada, os podéis acercar por el famoso Barrio Latino al otro lado del Sena, un entramado de callejuelas lleno de restaurantes y tiendas de recuerdos. Tiene mucho ambiente pero, sinceramente, en mi opinión, parece un parque temático para el turista.

Por último, como os había dicho, recomiendo para finalizar vuestro viaje a París acercaros hasta la Torre Eiffel:

Os llamará la atención su construcción de hierro de 300 metros de altura (creada para la Exposición Universal de París de 1889) que inicialmente no gustó a los artistas del momento (la consideraron monstruosa) y que incluso, dada su baja rentabilidad al terminar la exposición, se planteó derruirla en diferentes ocasiones. A principios del siglo XX, con la llegada de las guerras mundiales, las autoridades encontraron su utilidad como antena de radiodifusión y con ella captaron mensajes que ayudaron a los aliados de forma decisiva. Actualmente y gracias al auge de París como destino turístico internacional, la Torre Eiffel es el monumento más visitado del mundo.

La experiencia y las vistas son impresionantes excepto para aquellos que sufran de vértigo: es posible acceder a la torre tanto en ascensor como por las escaleras (yo he hecho las dos subidas), aunque antes de decidirse por la segunda opción es necesario saber que se trata de 1.665 escalones (las escaleras sólo permiten acceder hasta las dos primeras plantas de la torre, y el precio es algo más bajo; y por supuesto, con menos colas –pueden ser interminables, a no ser que hayas comprado las entradas por venta anticipada en la página web oficial-)

A modo de despedida de esta hermosa ciudad os dejo numerosas fotos de las vistas desde su símbolo:

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