Poznan

Lo primero de todo, comentar que con Poznan comenzó nuestro viaje a Polonia, posteado en las últimas semanas, puesto que fue en esta pequeña ciudad donde aterrizamos y desde, nada más tocar tierra, donde nos dirigimos hacia la interesante Varsovia, para luego acercarnos a la espectacular Cracovia, y vuelta vía la preciosa Wroclaw (el anterior post).

Lo segundo que no es necesario que dejéis mucho tiempo para la ciudad ya que no es muy grande y las cosas que merece ver se pueden visitar en menos de un día. Eso sí, comentar que Poznan fue un broche estupendo para un fantástico viaje por tierras polacas y sin ninguna duda, 100% recomendable, ya que con Poznan me ocurrió como cuando alguien te habla mal de una película (había leído a varios viajeros con no muy buenas críticas), la sorpresa fue de lo más agradable.

Eso sí, a modo de resumen ¿Qué hay que ver en Poznan como imprescindible?

  1. Plaza del Mercado (Stary Rynek)

Sin temor a equivocarme, una de las plazas más bonitas y coloridas que yo haya visto y sin duda, un motivo de sobra para visitar esta ciudad: ¡espectacular aunque esté reconstruida! (culpable como en todo Polonia: la Segunda Guerra Mundial).

La plaza es cuadrada, está rodeada de fachadas de colores pasteles con un estilo que combina lo gótico, barroco y renacentista, y en su centro destaca el Ayuntamiento de Poznan (Ratusz), en el que, a su vez, destaca la torre que se eleva desde la parte central del edificio, y en la que hay un reloj que, cada día a las 12:00 en punto de la mañana, congrega a grupos de turistas para ver como aparecen dos cabritos que hacen chocar sus cuernos doce veces para anunciar el mediodía (son el símbolo y leyenda de la ciudad)

También destacar que, en cada esquina de la plaza del Stary Rynek hay una fuente. La más antigua es la de Prosérpina, cuyo diseño data del siglo XVIII. Las tres restantes (de Apolo, Marte y Neptuno) son construcciones recientes inspiradas en las fuentes del siglo XVI, que suministraban agua potable a los habitantes.

  1. Castillo Real (Zamek Królewski)

Se encuentra muy cerca de la Plaza del Mercado, y se trata del castillo real más antiguo de Polonia. Este lugar  (incluye un museo) destaca especialmente por el mirador que se encuentra en lo alto de la torre, aunque, para ello, para acceder deberás pagar la entrada: eso sí, las vistas de Poznan merecen la pena.

  1. Iglesia de San Estanislao

Este templo religioso se encuentra también muy cerca de la Plaza de Mercado y su exterior barroco es una auténtica preciosidad. Por cierto, a un lado de la iglesia (y colegio), se encuentra “escondida” una escultura de hierro que representa el símbolo de la ciudad: las cabras de Poznan.

  1. Catedral de Poznan

Al igual que en Wroclaw o Breslavia (en el llamado Ostrów Tumski) encontraremos el barrio y la parte más antigua de la ciudad también en una pequeña isla (en este caso, sobre el río Varta), y en la misma, la Catedral de Poznan (como habéis podido ver a lo largo de estos posts, Polonia es un país muy, pero que muy, católico), edificada también con un característico ladrillo de color rojo.

Dicen de ella que es la primera catedral polaca de la historia; y de ello pueden dar fe las tumbas que se encuentran dentro del templo, que datan de los siglos XV y XVI; y sobre la que, según se cuenta, se fundó el Estado de Polonia.

  1. Castillo Imperial 

Este castillo, ubicado un poco más alejado de la Plaza de Mercado, guarda un pequeño “secreto”: cuando los nazis ocuparon Polonia en 1939, Hitler quiso reconstruirlo, ya que su intención era adaptarlo para que fuera una de sus residencias oficiales en territorio polaco (se puede visitar por dentro, e incluye en la parte trasera una réplica de la fuente de los leones de la Alhambra).

A un lado del Castillo Imperial se encuentra la Plaza Adam Mickiewicz, en la que destacan la estatua de este poeta polaco y el gran Monumento a las Víctimas de junio de 1956 (dos enormes cruces que conmemoran las protestas obreras que tuvieron lugar en la ciudad y que se saldaron con decenas de muertos y miles de heridos). A su espalda, el Teatro Nacional.

Además de las cinco cosas mencionadas, os dejo fotos, tomadas al patear esta pequeña pero bonita ciudad, de otras preciosas estampas:

Bueno, pues hasta aquí finalizamos la visita a Poznan, y mi viaje a Polonia…

¿Próxima parada en mi blog? Estocolmo

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