Tintín en Bruselas

Antes de nada, evidentemente, confirmaros que el título del post es inventado, ya que no hay ningún libro de Hergé dedicado a Bruselas, ciudad donde nació y vivió el creador, y supuestamente su famoso personaje, Tintín. Aunque lo extraño de todo es que, con seguridad, sería posible dar la vuelta al mundo siguiendo Las aventuras de Tintín, sin embargo, a través de dicha serie parece imposible visitar la capital de Bélgica, ausente curiosamente en todos los libros de sus aventuras.

Pero si os fijáis he dicho parece imposible, no que lo sea; y es que esa afirmación no es del todo cierta: en Bruselas hay muchas huellas y referentes del rubio reportero, aunque para ello debamos realizar un continuo salto entre realidad y ficción.

Por este motivo os recomendaré visitar algunos de los lugares más conocidos de Bruselas pero aprovechando y sin olvidar recorrer también algunos de los lugares donde Tintín ha dejado su imborrable impronta en la ciudad:

  • Como se menciona en Las 7 bolas de cristal, Tintín vive en el número 26 de la imaginaria calle del Labrador. Comenzaremos por ejemplo el recorrido por la capital belga acercándonos a la rue Terre-Neuve (paralela a las vías del tren cerca del boulevard du Midi), donde a pocos metros encontraremos un mercadillo callejero en la place du Jeu de Balle, el mismo mercadillo al que acudía Hergé y donde Tintín compró una maqueta del Unicornio para el Capitán Haddock en El tesoro de Rackam el Rojo.
  • Desde la calle mencionada, de camino a la Grand Place podéis tomar la rue de l’Étuve, y pasar junto al Manneken-Pis, uno de los símbolos más representativos y queridos de Bruselas. Es una estatuilla de unos 50 centímetros que representa a un niño desnudo orinando en la pila de una fuente, datada en 1388. Dada la importancia simbólica de la estatua, fueron muchas las ocasiones en las que diferentes ejércitos intentaron robarla, hasta que un ex convicto logró hacerse con ella. Los habitantes de Bruselas quedaron consternados hasta que, en el año 1619, se colocó una copia en el mismo lugar y se ha mantenido allí hasta nuestros días. Sobre la diminuta estatua hay varias leyendas: la más extendida es que el niño de la estatuilla apagó de una forma tan original una mecha encendida, salvando así a la ciudad de un incendio. Otra cuenta que durante la batalla de Ransbeke, se colgó de las ramas de un roble la cuna donde estaba el hijo de Godofredo de Lorena, y que durante la batalla, el niño salió de la cuna y le encontraron orinando en un árbol. Según otra leyenda, el hijo de un noble de Bruselas abandonó una procesión para orinar en la pared de la casa de una bruja que le lanzó un maleficio convirtiéndolo en estatua.
  • Por cierto, cerca de la famosa estatua podemos acercarnos a ver el mural en el que Tintín, el Capitán y Milú bajan por una escalera, viñeta que sale en El asunto Tornasol, y que encabezaba el presente post.
  • Grand Place (Grote Markt en flamenco, Gran Plaza en español): es el corazón geográfico, histórico y comercial de Bruselas, además de una de las plazas más notables de Europa. Esta animada plaza adoquinada (donde podréis degustar el plato típico de mejillones y patatas fritas en una de sus numerosas terrazas) forma parte del conjunto arquitectónico del siglo XVII más bello de toda Bélgica, aunque en el año 1695 los cañones del ejército francés destruyeron gran parte de los edificios de la plaza y todos tuvieron que ser reconstruidos posteriormente, excepto el del Ayuntamiento. Entre sus edificios más imponentes destacar:
    • Hotel de Ville: situado al suroeste de la plaza, el Ayuntamiento es la joya arquitectónica más importante y más antigua de la plaza. En el edificio, que data de 1459, destaca una torre de 96 metros de altura rematada con una estatua de San Miguel, y el tejado perforado con decenas de lucernas.
    • Maison du Roi: la Casa del Rey se construyó en el año 1536 y tuvo que ser reformada en 1873. Durante muchos años fue el lugar de residencia de los monarcas reinantes, pero hoy en día acoge el Museo de la Ciudad, en el que se exponen pinturas del Siglo XVI, algunos tapices, y los pequeños trajes que forman parte del guardarropa del Manneken Pis.
    • Maison des Ducs de Brabant: entre los números 14 y 19 de la plaza, se encuentra este conjunto neoclásico de edificios con raíz flamenca formado por seis casas gremiales.
    • Le Pigeon: en los números 26 y 27 de la plaza se encuentra LePigeon, vivienda en la que se alojó el novelista francés Víctor Hugo durante su exilio en Bélgica, en el año 1852.
    • Le Renard, Le Cornet y Le Roy d´Espagne: en el mismo edificio se encuentran las sedes gremiales Le Renard (el zorro) que data de 1690, y Le Cornet, del año 1697. Le Roy d´Espagne es el bar más famoso de la Grand Place porque, aparte de cerveza, ofrece unas vistas privilegiadas desde su terraza. En su fachada tiene un busto de Carlos II de España, soberano de Bélgica en el siglo XVII.
    • A la izquierda del Ayuntamiento hay una estatua hecha en bronce de la que se dice que da buena suerte tocar el brazo. Se trata de la estatua de Everad´t Serclaes, ejecutado en el Siglo XIV mientras defendía Bruselas.
  • Pasada la Grand Place, y en la calle de la Colline (en el número 13) encontraréis la Boutique Tintín con sus productos oficiales. No tiene mucha pérdida por el gran dragón de El Loto Azul pintado en su entrada. Si queréis localizar otra tienda dedicada a los comics podéis acercaros también hasta la place du Sablon, donde una estatua a tamaño real del reportero y su fiel perro guarda la entrada.
  • Cerca de la Grand Place también podéis visitar las galerías Saint Hubert, las galerías comerciales más antiguas de Europa (1847) y una de las más bellas que aún se conservan. Las galerías comunican prácticamente la zona del Teatro de la Monnaie con la Grand Place, y se puede acceder a las galerías desde la Rue du Marché aux Herbes, la Rue des Bouchers o desde la Rue de l´Ecuyer. Miden alrededor de 200 metros de largo, y están cubiertas por una enorme cúpula de cristal que deja pasar la luz pero no la lluvia. Eestán divididas en tres zonas: la Galería de la Reina, la Galería del Rey y la Galería de los Príncipes. Y en su interior reina una gran tranquilidad y se pueden ver decenas de escaparates decorados con todo lujo de detalle; numerosas joyerías, grandes chocolateros, tiendas exclusivas de moda, restaurantes y cafeterías de calidad e incluso un pequeño teatro y un cine.
  • Volviendo al recorrido a través de Hergé y Tintín, mencionar otra curiosidad de Bruselas en relación a su más célebre personaje: en la estación de metro de Stockel (final de la línea 1B), hay dos murales de más de 100 metros que representan más de 140 personajes de Las aventuras.
  • Por último, mencionar que en número 33 de la rue Phillipe-Baucq (en Etterbeck) encontraréis una placa recordando que allí nació Hergé, pero la casa no se puede visitar por lo que acercaros si os pilla bien, si no, ahorraros la excursión.

Amén de visitar Bruselas, si decidís acercaros a Bélgica, podéis guardaros unos días para acercaros a la cercana Brujas (ya comentada en otro post) o a la preciosa Gante. Por cierto, aprovecharé el siguiente post para recomendar esta última ciudad.

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