Un soplo de aire fresco (Don Winslow)

UN SOPLO DE AIRE FRESCO BOLSILLOAunque la portada española de Un soplo de aire fresco indique otras novelas conocidas del novelista neoyorquino Don Winslow (ésta fue su primera novela pero en España se han publicado sus novelas en distinto orden, ésta no lo hizo por ejemplo hasta 2013), por ejemplo El poder del perro y Los reyes de lo cool, Winslow es realmente más célebre por ser el autor de Muerte y vida de Bobby Z, llevada al cine y protagonizada por el desaparecido Paul Walker, coprotagonista de la saga Fast & Furious donde las carreras de coches son las estrellas, fallecido (el destino es curioso y caprichoso a veces) en un accidente de tráfico, presuntamente por ir más rápido de lo debido, aunque no conducía el actor.

También otra de sus novelas, Salvajes, amplió mundialmente la fama de Winslow cuando se llevó al cine en 2012 bajo la dirección de Oliver Stone.

Aunque menos conocida, A Cool Breeze on the Underground, que es su título original, es la recomendación que en esta ocasión quería traeros por varios motivos: en primer lugar porque se desarrolla en Londres, ciudad que varias veces he podido visitar (acabo de pasar un fabuloso fin de semana con mi mujer e hijas). Y en segundo lugar, quería recomendarla porque, como su propio título indica, supone un soplo de aire fresco en las decenas de novelas que hay escritas sobre la capital británica, en especial, por su visión del mundo “subterráneo” que cohabita en ella.

Si bien es cierto, en lo relativo al primer motivo que os daba, tampoco quiero mentiros ni crear falsas expectativas ya que no toda la trama transcurre en Londres, hasta que no hayáis leído un tercio, no llegará la acción a esta ciudad. En ese momento comenzará un particular viaje del que es su protagonista, Neal Carey. Y lo hará como normalmente lo haríais cualquiera de vosotros, llegando como turista al aeropuerto de Heathrow (Londres cuenta con varios aeropuertos y vosotros podríais aterrizar por ejemplo en Gatwick o Lutton, pero Heathrow es un clásico…).

A partir de ahí, las diferencias con cualquier posible viaje que pudierais hacer o haber hecho vosotros por Londres se harán patentes (espero): el especial detective Carey tendrá que moverse por los bajos fondos, en un mundo underground donde las drogas, el punk y el rock se mezclarán en un cocktail explosivo, en el que intentará encontrar a la hija adolescente desaparecida, Allie Chase, de un prominente senador que no puede permitirse tener cabos sueltos ahora que Jimmy Carter está a punto de ganar la nominación del Partido Demócrata y él puede convertirse en su compañero de fórmula.

A lo largo de la novela, que se desarrolla a finales de los setenta como habréis podido adivinar por lo de Carter, se recorren algunos de los lugares más emblemáticos de la famosa, y visitada por casi todos, Londres: Regent’s Park Road (cerca del zoológico), Leicester Square, Covent Garden, Piccadilly Circus, el Soho, Whitehall Street (“más allá de las barracas de la Guardia Montada, hasta St. Jame’s Park. Al lado, las torres del Palacio de Buckingham”), la National Gallery, el Big Ben, el Parlamento en Westminster, el Támesis, Trafalgar Square (celebra, por si alguno no lo sabe, con la columna de Nelson, la famosa victoria inglesa frente a la armada española enfrente del faro de Trafalgar –que debéis visitar sí o sí si os acercáis por Cádiz, entre la playa de Zahora y Caños de Meca-), Main Drag (como se conoce al barrio chino londinense y se desarrolla gran parte de la trama), etc.

Incluso el protagonista hace un recorrido por el también famoso suburbano (llamado también underground en inglés, o tube) de Londres: Leicester Square, Piccadilly, Charing Cross, Notting Hill Gate, Paddington, Baker Street (os sonará de Sherlock Holmes), King’s Cross, etc… Es decir, la novela supone un gran repaso de los sitios que como turistas, visitaréis también vosotros si os acercáis por la gran urbe británica y usáis el carísimo transporte público británico.

Por último mencionar otro motivo, además del obvio por supuesto de que me ha gustado mucho su lectura, por el que recomendar esta novela negra de acción: el especial ácido sentido del humor que se refleja en muchos de los párrafos de la misma, y que su autor utiliza magistralmente. A modo de botón de muestra, comentar por ejemplo cómo Winslow habla de los países del “tercer mundo” que han ido conquistando los británicos desde hace siglos, y cómo, años después de sus respectivas independencias políticas, los ciudadanos de esos países ahora pueblan y dominan el mismísimo centro de Londres; es decir, como la “Commonpoor” ha invadido la “Commonwealth” que en su momento les dominó… si no estáis de acuerdo, no habéis visitado London.

También quería aprovechar esta serie de posts para recordaros a todos el objetivo inicial del presente blog, recomendar novelas y los viajes a los lugares en que transcurren éstas. En esta línea, en la que como veis continúo, Phileas Fogg (un solitario, escrupuloso y algo excéntrico pero rico británico) comenzaba y terminaba su fabuloso viaje de novela alrededor del mundo en 80 días en Londres; y en mi caso se da una curiosidad o coincidencia: Londres fue el primer país extranjero que visité (hace la friolera de 30 años pasé todo un verano viviendo en la capital británica con mi familia, recibiendo clases de inglés mañaneras, y el resto de días turisteando o exprimiendo Londres y sus alrededores) pero también, además, ha sido mi último viaje fuera de España. Por lo que quitando lo de solitario… lo de escrupuloso… lo excéntrico… y sobre todo lo de rico… me siento casi como el famoso protagonista de la, más famosa aún, novela de Julio Verne.

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