Varsovia (I): una ciudad héroe

Cierto es que las interesantes páginas de El caso Telak (de Zygmunt Miłoszewski) pueden llevarte a Varsovia, una ciudad post comunista y moderna. Pero cierto es que, en mi caso y el de mi familia, unos billetes de avión low cost también pueden ser los culpables de llevarnos a Polonia y su preciosa capital, el pasado puente de mayo.

Aunque antes de seguir hablando de esta bella ciudad, debemos saber algo de su historia y la de Polonia: Varsovia se convirtió en la capital de Polonia en 1596, después de que el rey, Segismundo III de Vasa (rey de Polonia y Suecia), decidiera huir de Varsovia (le pillaba más cerca de su “casa”, en Escandinavia) y asentarse en Varsovia. Como la ley dictaba que la capital debía estar allá donde estaba el rey, se decidió cambiarla. Sin más.

Quizás por eso hoy en día en Varsovia veneran a Segismundo III y en Cracovia… no quieren ni oír su nombre (la gran rivalidad entre estas dos ciudades empezó aquí).

Otro apunte histórico de Polonia y Varsovia a saber, es que este país y su capital ha sido conquistada a lo largo de la historia por todo aquel que pasaba por aquellas tierras: primero por Prusia, y en 1806 por el mismísimo Napoleón. Años después pasó a manos rusas, hasta comenzada la I Guerra Mundial, que fue tomada por los alemanes.

Después, el país sufrió una de sus etapas más oscuras, ya en la Segunda Guerra Mundial, y Varsovia se convirtió para su desgracia en uno de los casos de urbicidio (palabra no admitida por la RAE pero bastante significativa) más  devastador en la historia: cuando, en 1939, los nazis invadieron Polonia y bombardearon mediante la temida Luftwaffe alemana algunas metrópolis polacas, entre ellas Varsovia (Cracovia fue respetada, por su no resistencia y por su belleza “alemana”, lo que conlleva otro motivo más de la rivalidad entre ambas ciudades).

Al tomar control de Varsovia  los nazis crearon uno de los guetos judíos  más grandes de la guerra y de Europa  (si habéis visto El Pianista, del polaco Roman Polanski, os podréis hacer una mínima idea). Una línea continua en el suelo indica dónde estaba erigido, así podréis seguirlo por vuestra visita por la ciudad

Una opción es visitar la Sinagoga Nozyk (Synagoga Nozyków). Sin duda una visita diferente en la ciudad, ya que es la única anterior a la guerra que sigue en activo (construida en los años 1898-1902)

Volviendo al tema del Gueto (y recordando que Gueto viene del italiano, más concretamente de Venecia), en Varsovia (antes de la II Guerra Mundial) vivían 1.3000.000 judíos (las autoridades polacas habían facilitado durante años la convivencia con los miembros de esta religión minoritaria).  Cuando cayeron en cuenta de que el gueto era un paso previo su exterminio,  los judíos y el resto de varsovianos trataron de resistir, y en respuesta a esta resistencia los alemanes decidieron exterminar a todos los judíos restantes y a todo aquel varsoviano de la resistencia (miles fueron enviados a campos de concentración, sobre todo a Treblinka, al noreste de la capital, quedando menos de medio millón antes de acabar la Guerra).

En su retirada en el 1944, los alemanes decidieron quemar, bombardear y demoler todos los edificios en Varsovia, destruyendo así ¡más del 90 % de la ciudad!, amén de los cientos de miles de vida que se perdieron.

En su honor merece la pena visitar el Museo del Alzamiento de Varsovia de 1944.

Situada en las antiguas cocheras del tranvía, su estreno coincidió con el sesenta aniversario del Alzamiento para liberar la ciudad, como muestra de respeto hacia todos aquellos que fallecieron buscando la libertad de la nación. Se exponen más de 1.000 piezas, así como 1.500 documentos gráficos entre fotografías y material audiovisual. Los domingos la entrada gratuita. Adjunto fotos del exterior, Esculpido por Wincenty Kucma y diseñado por Jacek Budyn:

Después, esta ciudad héroe, que ocupa ambas orillas del río Vístula, comenzó su difícil reconstrucción con los esfuerzos de toda la nación. Una ciudad superviviente que entró de lleno además en el comunismo, hasta su democratización en 1989, y su posterior incorporación a la Unión Europea en 2004.

En el siguiente post os mostraré algunas de los lugares que merecerán vuestra visita.

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