Venganza (Brian Freeman)

portadavenganzaMás interesado en explicar el porqué de los asesinatos, que en descubrir al asesino en si mismo (thriller psicológico lo autobautiza el propio autor), el norteamericano, nacido en Chicago en 1963, Brian Freeman continúa, en esta segunda novela, su serie (que comenzó, con 41 años, en 2005, con Inmoral, a la que siguió en 2007 la mencionada en este post, y luego: Acosada en 2008, Caso abierto en 2009, Tierra de sepultura en 2009,  y Marcado a Fuego en 2010) publicada con el detective Jonathan Stride como protagonista.

Con esta serie, Freeman ha ganado numerosos premios de novela negra (Inmoral ganó el Macavity Award por ejemplo, pero también con otras fue finalista de los prestigiosos premios Dagger, Edgar, Anthony y Barry), vendido en 46 países, y sus novelas se han traducido a diecisiete idiomas.

En esta segunda entrega (no es necesario leer la primera), el autor nos enfrentará a un doble caso: un conocido millonario es asesinado mientras está con una prostituta y un niño muere en un atropello intencionado… La pareja (en ambos sentidos) de detectives formada por Jonathan Stride y Serena Dial se enfrentará a estos crímenes que aparentemente no tienen conexión ni nada en común, así como a otros que les seguirán, y que podrían quedar sin resolver en una ciudad, Las Vegas, en que los ricos y los poderosos gozan de inmunidad ante la ley. Pero la determinación de ambos detectives será no dejar impune ningún delito.

Eso sí, todas las pistas convergerán en la muerte de Amira Luz, una stripper, estrella del Casino Sheherezade, en los años sesenta: la época en que empezaron a gestarse los secretos y las redes de influencia que tantos años después están costando vidas… Con este asesinato comenzamos una trepidante lectura:

Dejó que la bata de seda cayera desde sus hombros, y la tela blanca se deslizó hasta formar un charco de pliegues de acordeón a sus pies.

Su cuerpo desnudo se convirtió en un derroche de color, bañado por el rótulo de neón que coronaba el patio del tejado. Letras gigantes trazaban el nombre de SHEHEREZADE por encima de ella, en destellos de verde y rojo. La luz se derramaba sobre su piel y pintaba psicodélicos graffiti encima de las urnas, las fuentes y las palmeras que adornaban la terraza de estilo marroquí.

La ciudad vivía de la luz. Rótulos chillones iluminaban el valle, pero sus nombres revelaban la verdad de dónde se encontraban. Las Arenas. Las Dunas. La Frontera. Reductos en mitad de ninguna parte. Santuarios de polvo y arena.

Allí donde no alcanzaba el brillo del neón, el tejado del Sheherezade estaba oscuro, como el negro desierto que acechaba la franja del Strip. No escudriñó las sombras. No vio que había un hombre esperándola.

Como podéis ver, Brian Freeman, utilizará como escenario Las Vegas, la ciudad de neón que nunca duerme y que se alzó de la nada en medio del desierto de Nevada. Un santuario de sexo, dinero y vicio, que es una gigante máquina inagotable de crear ilusiones, pero que incluye también una cara mucho más sórdida y menos alegre, donde muchos crímenes quedan impunes, algo que chocará con el carácter y la determinación del detective Stride, forastero en aquellos lares y que se rige por normas distintas a las de Las Vegas, un lugar donde todo el mundo tiene algo que ocultar y donde no hay punto medio: o rompes la banca… o te quedas sin nada.

Aunque en cierto punto de la novela conocemos al culpable, seguiremos enganchados a la acción y también encontramos varias sorpresas finales. La vida personal de los protagonistas y su evolución tiene un peso importante en la novela, donde con una lectura fácil, Freeman muestra, de un modo creíble, que hay detrás de la fachada de Las Vegas, sus barrios miserables, sus políticos corruptos... ¡hagan juego!

portamiedoyascoenlasvegasPor último, no quería dejar de mencionar una novela muy conocida, cuya trama transcurre también en Las Vegas: Miedo y asco en Las Vegas. Publicada por primera vez por la revista Rolling Stone en 1971, fue escrita por Hunter S. Thompson; y con ella, este periodista, creó un estilo nuevo: el llamado periodismo Gonzo, en el que el escritor y narrador es el propio experimentador de la acción.

Al propio periodista (bajo el pseudónimo de Raoul Duke) le hacen el encargo de cubrir una de las carreras de motocross más importantes del mundo que tiene lugar en Las Vegas (ciudad considerada como un símbolo del consumismo y el desenfreno).

Para ello, junto a su amigo y abogado samoano (Doctor Gonzo) se hacen con un auténtico arsenal de drogas (éter, ácido, amyls y cocaína) que guardan en una mítica maleta, continuamente inventariada. Comenzará así un viaje a las adicciones con resultados impredecibles.

El resultado de este “experimento” es una novela cargada de estupefacientes, y eso sí, de emociones e incluso situaciones cómicas o momentos absolutamente inquietantes provocados por los efectos de las drogas. Aunque a mí me pareció algo compleja de seguir y poco creíble ¿El mundo alrededor de los protagonistas no reacciona de verdad ante ellos? ¿Con lo estrictos que son y han sido los estadounidenses con la ley por mucho que sea Las Vegas?

De todos modos el éxito del libro hizo que Hollywood se fijase en la historia y realizase una adaptación cinematográfica protagonizada por Johnny Deep y Benicio del Toro, pero sin lograr captar, en mi humilde opinión, la compleja esencia del libro.

Un comentario en “Venganza (Brian Freeman)

  1. Pingback: El séptimo arte y Las Vegas – LA VUELTA AL MUNDO EN 80 NOVELAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.