Viaje imposible, del armario a Narnia

Los angloparlantes utilizan desde hace mucho tiempo una expresión muy curiosa: “to have a skeleton in the closet”, en referencia a cuando uno tiene algo vergonzoso que esconder y no quiere hacer público.

De esta expresión ha derivado hasta nuestros tiempos otra frase que se suele utilizar (afortunadamente sin ese sentido peyorativo porque no tiene nada de vergonzoso) cuando alguien sale del armario para declarar abierta y voluntariamente su homosexualidad (se utiliza el término outing cuando, eso sí, es contra su voluntad).

Desconozco si con esa misma idea, hace muchísimos años, cuando Europa estaba en plena II Guerra Mundial y Hitler había levantado su diabólico tridente en Polonia, Francia y Rusia, un escritor y profesor de Oxford (nacido en Belfast) llamado Clive Staples Lewis (aunque más conocido como C. S. Lewis) comenzó a idear una de las sagas de literatura juvenil más importantes de la historia (publicada a partir de 1950, ha vendido más de 100 millones de ejemplares, y ha sido traducida a más de 40 idiomas), partiendo de la premisa de que para acceder al fabuloso mundo de Narnia, uno debía entrar en el ropero de una vieja mansión y salir de aquel fantástico armario para recorrer múltiples aventuras de magia y fantasía. Probablemente sea solo casualidad.

Como podéis ver, retomo por tanto, con este post, una temática ciertamente olvidada por mi parte (ver el índice del blog), en la que os quiero recomendar buenas novelas donde uno puede viajar a lugares imposibles, en este caso una tierra llamada Narnia, poblada por animales parlantes y otras criaturas mitológicas que se ven envueltas en la eterna lucha entre el bien y el mal.

Comentar a este respecto que la saga de Las crónicas de Narnia es en realidad una heptalogía, constando de siete libros: el mencionado primer libro ideado en los años bélicos titulado El león, la bruja y el armario, y al que seguiría El príncipe Caspian, La travesía del Viajero del Alba (estas tres las conocerás por haberse adaptado con gran éxito al cine), La silla de plata, El caballo y su niño, El sobrino del mago, y La última batalla.

Por ahora, parece que la saga cinematográfica está en modo pausa, por lo que no os quedará más remedio que, si queréis conocer el resto de obra de C. S. Lewis, tendréis que leer las últimas novelas mencionadas para seguir los pasos de Aslan, un legendario león creador del país de Narnia (quien se constituye como el auténtico protagonista de todos los relatos) y las aventuras de los cuatro hermanos Pevensie (Peter, Susan, Lucy y Edmund), quienes aunque ausentes directamente en dos títulos, sirven de hilo conductor de estas fantásticas Crónicas de Narnia.

A título informativo añadir como curiosidad que C. S. Lewis se reunía asiduamente (creo que los jueves) con otros escritores en un pub de Oxford llamado Eagle and Child.

A los componentes de dicha tertulia literaria se les conoció como los inklings, convirtiéndose en uno de los grupos de literatura fantástica más prolíficas e importantes de todos los tiempos.

A apenas ochenta kilómetros de Londres, al calor de un bar y una cerveza (también suele ser literal lo de las pintas calientes inglesas) se forjaron algunas de las más grandes historias de la literatura a manos de algunos conocidos inklings (la tertulia se celebró entre los años 30 y 60, y por tanto su composición fue variable): Owen Barfield, J. A. W. Bennett, Lord David Cecil, Nevill Coghill, Hugo Dyson, Adam Fox, Roger Lancelyn Green, Robert Havard (apodado «Humphrey»), el ya mencionado C. S. Lewis (apodado «Jack»), y por último, el, en mi opinión, más grande de todos los tertulianos del pub Eagle and Child: J. R. R. Tolkien (ver post de su viaje imposible a la Tierra Media)

Si queréis comenzar a disfrutar de la obra de C. S. Lewis, por tanto, tenéis dos opciones:

  • Leer (mi opción preferida) sus novelas: amazon
  • Ver las películas de la saga grabadas hasta ahora

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