Viaje imposible, viaje a Pandora

avatarAvatar fue, en 2009, la primera película pensada íntegramente para la tecnología 3D y un proyecto que durante 15 años estuvo desarrollando su director, James Cameron. Como imagino que todos la habéis visto (es la película considerada más taquillera de la historia por delante de Titanic –también del mismo director- o Los Vengadores que tiene la medalla de bronce; aunque este ranking no tiene en cuenta el año de distribución de cada cinta y la consabida inflación) me centraré más que en comentarla en mencionar el viaje que nos plantea: uno de los destinos de viajes fantásticos e imposibles más llamativos de los últimos años, Pandora.

Lo primero ¿Por qué es un viaje imposible? Porque, según su director James Cameron, Pandora es un satélite de un planeta gaseoso gigante llamado Polífemo que orbita alrededor de Alfa Centauri (una estrella similar a nuestro sol), es decir, a una distancia de unos 4,36 años luz de distancia. Y aquí vienen de nuevo los problemas que ya adelantaba cuando hablamos de viajes imposibles interestelares: en la película nos dan el dato de la duración del viaje: 5 años 9 meses y 22 días. Esto hace que la velocidad media del viaje fuera de un ¡75% de la velocidad de la luz! (sin contar que la nave no partiría directamente con esa velocidad si no que debería haber un tiempo de aceleración y otro de desaceleración). Pero el objeto humano más veloz que hemos lanzado fuera del Sistema Solar es la Voyager 1, y a su velocidad, tardaría ¡76.000 años!

Sin mencionar el hecho de que además, los pasajeros de este fantástico viaje (en todos los sentidos de la palabra) van en estado de cryosleep o criopreservación, aún no inventado.

De todos modos, en mi caso, no pude dejar de admirar el extraordinario mundo de los Na´vi (azules y el doble de altos que los humanos –la gravedad es menor en Pandora lo que hace que los seres vivos se puedan desarrollar más que en la Tierra-) creado por James Cameron.  La calidad de las imágenes logradas es excepcional. La expresión de los avatares es, sin duda alguna, la más perfecta que se haya logrado en la historia de la animación. El cuerpo, el rostro y la mirada de los Na´vi comunican tanto como sus palabras y empujan al espectador a ese mundo fantástico (el detalle con el que se trabajó este aspecto de la animación es sobresaliente). Y aunque el guión y argumento peque, para mí, de simpleza e incluso noñería (tampoco en ese sentido podemos decir que la originalidad de la historia sea un atractivo para verla) la belleza estética de la cinta, acompañada por la banda sonora de James Horner, y de esa luna de nombre Pandora, es indudable: un mundo ideal aunque utópico en el que todos los seres se ponen de acuerdo por un fin común, el respeto por todo lo que les rodea y la búsqueda de un equilibrio tan necesario en su mundo como en el nuestro.

Pandora es sin duda uno de nuestros mundos imposibles favoritos, y puede, con un poco de suerte, que una noche soñemos con volar a lomos de un dragón entre islas flotantes mientras admiramos kilométricas cascadas que se funden con el cielo allí donde la vista no llega a alcanzar.

Para todos los que ya hayáis visto, o por si acaso, para aquellos pocos que aún no, os dejo un tráiler de Avatar para que recordéis vuestro viaje a Pandora o para que vayáis haciendo las maletas a la luna de los Na’vi:

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